Con un inicio mucho más tranquilo comenzó la temporada de riego y con ella la defensa pasiva de heladas.

El Ing. Martín Hidalgo explicó que el comienzo positivo de la temporada se debe a que “las inspecciones ya han realizado un trabajo de antemano, además se está realizando un fin de corta progresivo acorde a las necesidades de las inspecciones”. Es de destacar que “tenemos la suerte de que en el 2022 se logró mejorar el nivel de los embalses y este año, aunque comenzaron tarde, tuvimos nevadas muy importantes”.

En cuanto a las obras realizadas señaló; “Se hizo una gran inversión en la impermeabilización de cauces, en algunas lamentablemente no se pudo trabajar debido a la realidad económica y la constante modificación de precios. La gran mayoría de estas obras son fundamentales para los regantes  ya que, si bien el Rio Atuel tiene una de las redes impermeabilizadas más grandes de Mendoza, es importante evitar toda perdida”.

Por otro lado, Hidalgo hizo hincapié en que “debido a la gran sequia que ha azotado a la provincia durante los últimos años, no toda la nieve precipitada se va a traducir en un derrame en los embalses ya que los acuíferos están muy sedientos”.  El Río Atuel fue pionero en mostrar las problemáticas de la seguía, esto se debe a que la porción de la Cordillera que corresponde al Sur Provincial es mucho menor a la del resto de las cuencas, por lo tanto el Atuel tiene un aporte mucho menor.

¿Cómo se mide el derrame de nieve en los ríos?

 

El Ing. Martín Hidalgo explicó que “Irrigación tiene estaciones meteorológicas en donde, por medio de balanzas, se pesa la nieve y ese valor es equivalente a los milímetros de aporte”. Además, agregó  que “todos los años se toman muestras de la nieve y medir su densidad, en base a esos datos se realiza una estimación en cuanto puede ser el derrame que fluirá al embalse”.  

Hace algunos días se conoció que  el Departamento General de Irrigación inició la campaña de cateo de invierno, para arribar al Pronóstico de Caudales de los ríos de Mendoza para la temporada 2022-2023 que dará a conocer a comienzos de octubre.

Los registros muestran que todas las cuencas de la Provincia han alcanzado los valores de años medios, En vista a esta situación que se presenta en la montaña, se esperan mayores escurrimientos, o sea, mayores caudales de agua en los ríos, aunque después de terminada la campaña de invierno y de hacer los estudios estadísticos, Irrigación podrá pronosticar el nivel que alcanzarán los caudales en la temporada 2023/2024.