La leptospirosis volvió a quedar bajo vigilancia en Argentina, y es que el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) informó que el país acumula 175 casos en lo que va de 2026 y advirtió que, tanto en el análisis anual como en las últimas cuatro semanas, el evento se ubica por encima de lo esperado para esta época del año.
El informe es correspondiente a la semana epidemiológica 28 y según indicó el comportamiento del evento fue clasificado como «por encima de lo esperado». La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que se transmite por el contacto con agua, barro o suelo contaminados con la orina de animales infectados, principalmente roedores, aunque también puede ser transmitida por perros, bovinos y otros mamíferos. La bacteria ingresa al organismo a través de heridas en la piel o por las mucosas de los ojos, la nariz o la boca.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, la enfermedad puede presentarse en todo el país, aunque la mayor cantidad de casos suele registrarse en la región Centro, especialmente en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. En zonas rurales, el riesgo está asociado a actividades agrícolas y ganaderas, mientras que en áreas urbanas suele relacionarse con inundaciones, acumulación de residuos y presencia de roedores.
El organismo sanitario explica que el aumento de casos puede estar vinculado a distintos factores. Entre ellos, las lluvias e inundaciones, que favorecen la contaminación del agua, y el incremento de las personas con fiebre durante los brotes de dengue, ya que ambas enfermedades presentan síntomas similares. Si bien estos casos suelen registrarse con mayor frecuencia durante los meses cálidos el BEN mostró un incremento de leptospirosis en meses de invierno.
Cuáles son los síntomas de la leptospirosis
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares intensos, escalofríos, vómitos y diarrea. En algunos pacientes, la enfermedad puede evolucionar hacia formas graves con compromiso de órganos como el hígado, los riñones o los pulmones.
Para reducir el riesgo de contagio, el Ministerio de Salud recomendó evitar el contacto con agua o barro que puedan estar contaminados, utilizar botas y guantes al trabajar en zonas inundadas, cubrir heridas antes de ingresar al agua, no caminar descalzo, controlar la presencia de roedores, mantener limpios los alrededores de las viviendas y consultar rápidamente al sistema de salud ante la aparición de síntomas luego de una exposición de riesgo.
