Con la llegada del frío comienza la temporada de calefaccionar la vivienda. Cómo detectar si hay presencia de monóxido de carbono y qué hacer.
Por este motivo, desde Defensa Civil recomiendan la verificación de los artefactos e instalaciones por un gasista matriculado, mientras que recuerdan que las hornallas y el horno no son adecuados para calentar los ambientes.
Causas que generan el Monóxido de Carbono (CO):
- Insuficiente ventilación del ambiente en donde hay una combustión.
- Instalación de artefactos en lugares inadecuados.
- Mal estado de los conductos de evacuación de los gases de la combustión, desacoplados, deteriorados o mal instalados.
- Quemador de gas con la entrada de aire primario reducida.
- Acumulación de hollín u otro material en el quemador.
Algunas señales que pueden hacer sospechar la presencia del CO en el ambiente son: llama de color amarilla o naranja, en lugar de azul (normal), y aparición de manchas, suciedad o decoloración de los artefactos, sus conductos de evacuación o alrededor de ellos.

Síntomas
Si bien la absorción del monóxido de carbono y los síntomas resultantes dependen directamente de la concentración en el aire respirado, el tiempo de exposición y el grado de actividad de la persona, el CO provoca dos tipos de intoxicación:
Aguda: provocada por altas concentraciones, es mortal y no produce síntomas de advertencia significativa.
Crónica: produce sueño acumulativo, fuertes dolores de cabeza, náuseas, vómitos, zumbido en los oídos, impotencia muscular y somnolencia, pudiéndose confundir con un estado gripal o mala ingesta de alimentos.
¿Qué hacer frente a una intoxicación?
Ante la sospecha de intoxicación por monóxido de carbono, retirar a los afectados del ambiente contaminado hasta un lugar donde puedan respirar aire limpio y fresco, además de llamar al médico de inmediato.
Si es posible, abrir puertas y ventanas así como apagar la fuente emisora de monóxido de carbono.
