En medio de la desesperante situación económica que muchas familias viven producto de la pandemia, la solidaridad ha sido la norma para una joven pareja de Villa Atuel que siendo beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia decidieron destinar el dinero a abrir un merendero comunitario que ayuda a más de 40 niños de la zona.
Se trata de Mauricio y Yanel, quienes residen en el distrito de Villa Atuel y subsisten gracias a la venta de flores y plantas.
Cuando el Gobierno Nacional lanzó el programa IFE, se inscribieron para ayudar su economía pero parte de ese dinero lo invirtieron en un loable acto de solidaridad en respuesta a la cantidad de pequeños con necesidades básicas.
Comenzaron en agosto con la asistencia de 20 niños de su barrio pero con el correr de los días la demanda se fue agudizando, se sumaron más y tuvieron que ampliar la atención de lunes a viernes.
El merendero funcionaba en su domicilio particular donde los chicos podían comer allí la vianda pero por prevención ahora van en busca de la copa de leche y galletas o tortitas. El lugar ha podido mantenerse gracias a las donaciones de comercios de esa localidad.
Aquellos vecinos solidarios que deseen apoyar a ‘Corazoncitos Felices‘ puede comunicarse a través del número 2625-668354.
EL TESTIMONIO DE YANEL EN EL AIRE DE F.M. VIÑAS
