Suma y sigue, Pacífico derrotó 4 a 1 a La Libertad en un partido que tuvo una connotación especial para el conjunto alvearense.

Los primeros minutos del partido fueron todo de Pacífico que impuso condiciones desde la tenencia del juego y la efectividad. Por eso a los 7 minutos ya ganaba 1 a 0 con gol de Federico Amaya quien la mandó a guardar después de una muy buena jugada de Navarrete por la izquierda que abrió las puertas del área rival.

El control del juego siguió siendo del Lobo que hizo ancha la cancha y aprovechó las dudas de la defensa rival, así generó algunas situaciones de gol que no supo concretar. El dominio duró 20 minutos, después la Libertad le fue comiendo la mitad de la cancha a Pacífico y de a poco comenzó a inquietar el arco de Franco del Moro que respondió con gran prestancia en su debut.

El inicio del complemento fue golpe por golpe, la visita intuía que una se le iba a dar y llegó con un arrebato individual de Alarcón que con un remate certero venció el arco del Lobo y puso las cosas 1 a 1.

El empate enrareció el clima, la tensión se sentía en cada metro cuadrado del Gigante de Cemento y los “fantasmas” de la semana volvieron a aparecer. Pacífico necesitaba recuperar la mitad de la cancha y por eso Villafañe decidió que Olguín ingresara para auxiliar a un Montiveros que ya no podía con todo.

El cambió surtió efecto y a los 17 Maldonado conectó luego de un centro certero de Mendez para poner en ventaja 2 a 1 al Lobo. El gol llegó en el momento justo, liberó a los jugadores, aplacó la exigencia de los hinchas y desencadenó una serie de sucesos favorables para el local.

A los pocos minutos sobrevino la expulsión de Cabrera en la Libertad, luego el gol de Olguín  y  más tarde le tocó repetir a Amaya para sentenciar un 4 a 1 que le sirve a Pacífico para seguir con la esperanza de alcanzar el objetivo.

«El principal rival hoy fuimos nosotros, dimos muchas ventajas. Lo más importante hoy era ganar, por que los fantasmas jugaron más que La Libertad» señaló sobre el final Villafañe dando cuenta de las horas tensas que le ha tocado atravesar al grupo.