La nueva reglamentación establece controles vinculados a la deforestación y la trazabilidad del ganado.
En General Alvear ya se registraron operaciones comerciales que debieron cancelarse por inconvenientes con la incorporación de animales al sistema.
Así lo explicó Lisandro Di Paolo en los micrófonos de FM VIÑAS, el médico veterinario y responsable de Sanidad Animal en la oficina de SENASA de General Alvear habló sobre las nuevas exigencias del mercado europeo para la exportación de carne: ‘esto genera inquietud entre los productores ganaderos, en medio de dificultades operativas y cuestionamientos por la puesta en marcha del sistema VISEC’, destacó.
Se trata de una reglamentación que busca garantizar que la carne comercializada en Europa provenga de establecimientos que no hayan avanzado sobre zonas de bosques mediante la deforestación: ‘para ello se realizan controles sobre los campos y se exige la identificación electrónica de los animales, vinculando cada caravana con el establecimiento de origen’, comentó Di Paolo.
Este procedimiento contempla la comparación de imágenes de los establecimientos correspondientes a los años 2020 y 2026. ‘a partir de ese análisis se determina si hubo modificaciones en la superficie, estableciéndose un límite del 20% para cumplir con los requisitos del sistema’, en cuanto a la identificación del ganado el seguimiento se realiza mediante caravanas electrónicas que deben estar registradas y asociadas al establecimiento correspondiente.
La inscripción al sistema no representa un trámite complejo, ya que se realiza a través de ARCA con clave fiscal: ‘el verdadero interrogante estará en cómo responderá el mercado, si los productores que cumplen con las exigencias recibirán un mejor precio por su hacienda o si por el contrario quienes no estén incorporados al sistema terminarán cobrando menos’, enfatizó.
Otro de los puntos que genera preocupación es la capacidad operativa de la plataforma, el sistema habría sido diseñado para recibir alrededor de 500 solicitudes diarias, pero actualmente se estarían registrando entre 8.000 y 12.000, lo que provoca dificultades en su funcionamiento.
En General Alvear, esta situación ya tuvo consecuencias concretas: ‘se cayeron dos o tres operaciones comerciales que estaban prácticamente cerradas debido a que parte de los animales involucrados no se encontraba incorporada al VISEC, mientras que otros sí estaban registrados’, informó.
El problema también está relacionado con los tiempos de implementación, ya que algunas exigencias comenzaron a ser aplicadas por las firmas rematadoras cuando todavía existían productores que no contaban con información suficiente sobre el procedimiento.
