El pasado miércoles 30 de octubre el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) divulgó las cifras de pobreza que afectan a Mendoza y al país. A pesar de vaticinarse los números difundidos, la realidad parece más dura cuando se tiene en cuenta que esos porcentajes reflejan la situación de miles de familias carecientes.

Argentina: 4 de cada 10 habitantes está bajo la línea de pobreza.

Claudio Lemos mantuvo un mano a mano con el referente Pablo Reyes, quien realizó un destacado trabajo a cargo de la Secretaría de Desarrollo Humano durante la primera gestión del Intendente Marcolini logrando conseguir el bienestar de muchas familias alvearenses con programas trascendentales para tal fin.

Es por eso que nuestra producción consideró oportuno obtener su mirada sobre los números que duelen: En Mendoza el índice de pobreza alcanzó al 41,5% de la población y la indigencia llegó al 8,8% y a nivel nacional la pobreza se ubicó en 40,9% al cierre del primer semestre. En tanto, el índice de indigencia alcanzó al 10,5%.

LA POBREZA EN ARGENTINA ES ESTRUCTURAL

P.R.: Conocer que Argentina tiene más de 18 millones de personas está debajo de la línea de pobreza nos habla de una triste realidad que vive este país desde hace décadas. Es una de las grandes deudas que tiene la democracia con los argentinos que no viven bien.

C.L.: Además la repercusión que tiene hacia abajo porque hablando de familias es ese numero y cuando uno empieza a discriminar vemos que hay muchos chicos con mayor pobreza, ¿No?

P.R.: Es una pobreza estructural. Cuando hablamos de los números de la pobreza es fácil recordar las cifras pero detrás hay hombres, mujeres y niñas que no van a poder desarrollarse y tener la posibilidad de más oportunidades.

En 2015 cuando asumí el compromiso de acompañar la gestión lo hicimos pensando es poder cambiar esa estructura. No podes hablar de lucha contra la pobreza sino pensás en otorgar un techo digno, de dar oportunidades de estudio y trabajo, en avanzar con planes de urbanización, programas que incluyen la construcción de SUM en los lugares que más lo necesitan, erradicación letrinas, mejorar los techos, llevar asfalto a las zonas más alejadas.

Alfonsín decía que con la democracia se ‘come, educa y sana‘ pero desde el ’83 es una deuda pendiente que duele y a quienes tuvimos responsabilidad de ejercer un cargo sin importar el partido debemos ver la forma de generar políticas públicas para saldar esa deuda con los más necesitados. Siempre tenemos que poner por encima de los intereses sectoriales el interés por los vecinos.

C.L.: Alguna vez, cuando estabas en funciones, te pregunté sobre la apertura de comedores y merenderos que siguen apareciendo para atender a chicos o familias y resaltaste que no debería ser así, ¿Por qué?

P.R.: Sin dudas el comedor o merendero no son los lugares ideales donde los chicos deberían estar alimentándose; el lugar debe ser el hogar con las familias. Estos lugares siguen siendo necesarios porque hay muchas familias que no logran con su esfuerzo, trabajo y propios medios suplir sus necesidades.

C.L.: Ni siquiera con ayuda estatal…

P.R.: Totalmente. Sabemos que hay políticas de asistencia social desde hace mucho tiempo de las cuales podemos discutir si son populistas o más serias pero no alcanza.

Escuchó a algunos referentes decir ‘sostengo tantos comedores y ayudo a tantas familias’ y no me significa alegría que una organización social se encargue de este rol sabiendo que es la política la quede generar cambios estructurales.

Sin dudas, el Estado debe ayudar estas organizaciones sociales que hacen un trabajo destacable y se valora muchísimo porque tienen un valor impresionante pero el Estado debe implementar políticas sociales claras y serias que piensen en la macroeconomía vamos a seguir viendo la proliferación de estas organizaciones y seguramente tendremos que seguir acompañando desde el lugar que ocupa.

C.L.: La situación en educación marcó más la desigualdad. El hecho que muchos chicos no tengas los medios ni elementos para conectarse con las políticas del gobierno nacional anterior en descontinuar la entrega de computadoras por ejemplo ha agrandado la brecha.

P.R.: Cuando entendamos todos que la educación es el vehículo de mayor movilidad social que va a permitir que este país salga adelante vamos a empezar a dar una lucha mano a mano contra la pobreza. La principal herramienta contra la pobreza es la educación si bien los demás programas y lo que se pueda hacer en función de los más vulnerables viene bien pero de la pobreza extrema se sale con educación e igualdad de oportunidades.

•F.B. (F.M. Viñas).