El miércoles se conoció el Pronóstico de Escurrimiento del Río Atuel para la temporada 2020/21, elaborado por el Departamento General de Irrigación. El informe indica que la cuenca atuelina tendrá un 67% del caudal de un año medio.
El pronóstico se elabora en base a dos estudios, “una campaña de invierno y una de verano”, explicó el Consejero por el Río Gustavo Villegas en dialogo con F.M. Viñas.
Ver más en:https://vinasfm.com/noticias/el-rio-atuel-traera-el-67-de-agua-de-un-ano-medio/
En las mismas se realizan cateos, mediciones, observaciones para conocer cuál va a ser el escurrimiento, es decir la cantidad de agua disponible durante la temporada 2020/21, la cual recién comenzará a estar disponible a partir de fines de noviembre, cuando comiencen los deshielos en alta montaña.
Lo primero en hacerse es la evaluación del pronóstico anterior. «Nosotros habíamos estimado 590 hectómetros cúbicos y en la realidad hubo un derretimiento de 543. Hubo un error aceptable del 8% entre lo que pronosticamos y lo que sucedió”, indicó Villegas. Vale recordar que el pasado, fue catalogado como seco y el peor del que se tenga registro en 114 años.
El funcionario señaló que “si bien es un muy mal año, se espera un pronóstico “Pobre”, un poco mejor que el pasado, donde tuvimos un 49% de un año medio”, mientras que este será del 67%, con 740 hectómetros cúbicos. Un año medio son 1.100 hectómetros cúbicos.
De los 114 años de los que se tiene registro en el Atuel, los peores 6 se ubican en la última década. “La crisis hídrica tiene más acentuación que nunca”, aseguró. En muchas Inspecciones se ha debido comenzar con el seccionado, ya que el agua disponible por estos momentos corresponde a lo que se logro guardar de la temporada pasada.
En cuanto al pago del canon de riego y la mora Villegas sostuvo que “tanto el año pasado como este, el crecimiento en la puesta al día de los productores ha avanzado notablemente. Tenemos un alto porcentaje de gente que ha regularizado sus deudas”. La mayoría a través de los planes de pago elaborados por el DGI, en los cuales se tenían en cuenta las inclemencias climáticas.

