El sacerdote Horacio Valdivia recordó la importancia que tiene la Semana Santa para la Iglesia Católica y para todos los fieles cristianos. Además, anunció la agenda de celebraciones durante este fin de semana y aclaró algunas cuestiones a respetar por los fieles durante el jueves y viernes santo.
El sacerdote Horacio Valdivia, en diálogo con FM VIÑAS, reflexionó sobre el significado de Semana Santa y de la Pascua para la Iglesia Católica y para todos los cristianos. «Jueves, viernes y sábado santo son tres días en los que actualizamos los misterios más amorosos de nuestra fe. El jueves, con la institución de la eucaristía, con cuerpo y sangre de Jesucristo, el sacerdocio y el mandamiento del amor. El viernes actualizamos el misterio de la muerte de Jesús, su pasión y su dolor. Y el sábado a la noche celebramos la Pascua, que es el triunfo de la vida en la resurrección, que anticipa la nuestra», explicó, para dimensionar el significado espiritual de la festividad.
Dirigiéndose a los fieles, agregó: «Esto nos da la esperanza de la vida eterna, y es algo que nunca tenemos que perder de vista, porque dificultades tenemos todos, pero hay que seguir enfocado en la felicidad de la vida eterna, encontrarnos con nuestros seres queridos y con Dios. Por eso para los cristianos la Semana Santa es el centro de nuestro año, en la que el Señor nos deja un mensaje de amor, paz y esperanza». Para celebrar esta festividad, la Parroquia Sagrado Corazón tendrá misas presenciales el jueves a las 20 horas, viernes a las 15 y sábado, a las 20.
Por último, el sacerdote parroquial hizo aclaración con respecto a las comidas y el turismo. «La tradición para el miércoles de ceniza y el viernes santo, es que se haga un día de ayuno de alguna comida y abstinencia de carne, con la idea de lo que se ahorre, darlo en caridad. Nosotros en la Parroquia lo hacemos y todo el año trabajamos con Cáritas, ayudando a 150 familias por semana», comentó. En cuanto a los viajes que se suelen hacer por el feriado largo, manifestó: «Lo importante es que uno tenga puesto el corazón en los misterios que están ocurriendo, y participe de las celebraciones. Se puede tomar vacaciones y vivir la fe».
•L.A.
