Se vienen desarrollando en el sur de Mendoza trabajos de viticultura de precisión, que permiten obtener datos útiles para el mejoramiento del manejo de los viñedos. Así lo aseguran desde el Centro de Desarrollo Vitícola del Sur Mendocino. Facundo Echeverría, coordinador del centro dijo: “Viticultura de precisión en un programa que venimos trabajando desde hace cuatro cinco años en fincas de San Rafael y General Alvear.

Consiste en hacer vuelos con drones en los fines de enero, en donde las imágenes nos proporcionan datos que nos permiten determinar algunos índices, que nos sirven como parámetros para plantear cuáles son las dificultades que tiene cada finca para ver en qué dirección tenemos que trabajar desde la orientación agronómica con el productor. Esto se hace todos los años. El dron captura diferentes imágenes del viñedo, y éstas son volcadas a un software que determina algunos índices que son indicativos para saber cuál es el asesoramiento que tenemos que volcar al productor, y le sirven a este para saber cómo está su viñedo, cuáles son las fallas de manejo que puede tener y diferentes aspectos que sirven para mejorar el manejo de su propiedad’.

Las principales dificultades que se observan a través de las imágenes ‘son multicausales, pero se observa mucho la falta de riego, o se pueden observar en zonas del mismo viñedo índices de verdes muy buenos. El Centro de Desarrollo Vitícola depende de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y del INTA, y el año pasado en el laboratorio de esta institución se estudiaron muestras de suelo, para determinar si hay alguna falla allí. Estas acciones nos permiten tener más información para saber las verdaderas causas de algún problema que pueda tener el viñedo. En el proyecto hay, entre San Rafael y General Alvear, cerca de cuarenta productores, y un dato que nos llamó mucho la atención que casi el 80% de ellos era la primera vez que hacían análisis de suelo. Estamos hablando de gente de un promedio de sesenta años que nunca habían hecho este estudio. Por lo tanto, imaginen el impacto que esto tiene y la información que el programa puede dar a los productores’.

Para adherir al programa ‘pueden acudir a nuestras oficinas, que están ubicadas en la Cámara de Comercio o comunicarse a los números telefónicos de la entidad; también pueden concurrir a las oficinas de INTA, ya sea en Rama Caída o a las instalaciones de la calle Maza. En referencia puntual a esta temporada, tengamos en cuenta que se vio afectada por las heladas de noviembre y nos costó tomar la decisión de hacer, o no, los vuelos, porque muchas de las fincas lamentablemente no están en condiciones. Igualmente los realizamos por una cuestión estadística para no perder el hilo de la información que venimos recopilando hace algunos años. Antes de realizar los vuelos, y para que las imágenes sean lo más limpias posibles, le pedimos a los productores que hagan tareas de desmalezamiento para que el verde que arrojan las imágenes corresponda solamente a vides. Quiero destacar que este servicio está a disposición del productor de manera gratuita, y cuando hacemos las muestras de suelos les pedimos una colaboración mínima para reponer insumos, pero el servicio con el posterior asesoramiento no tiene costo. En el mes de marzo nos juntamos con los productores para hacer una devolución e intercambiar conceptos porque el productor conoce su viñedo mejor que nosotros; esto nos permite ser más eficientes en la solución de los problemas que se detectan en las imágenes. Los análisis de suelos permiten determinar qué carencias tienen el terreno, y sugerir al productor que agregue tal o cual producto al viñedo’ cerró la entrevista Echeverría.