Con emoción, orgullo y mucha valentía, Milagros Gutiérrez, de 19 años, se convierte en la primera representante de La Costa del Atuel, marcando un hecho histórico para su comunidad. Estudiante de Policía, Milagros transita el camino vendimial cumpliendo un sueño que la acompañó desde niña y que hoy se transforma en una experiencia de crecimiento personal y compromiso social.
En diálogo con FM VIÑAS, Milagros confesó que participar de Vendimia era un anhelo de toda la vida. “Es un sueño desde chica. Esta experiencia me está ayudando mucho a soltarme, a hablar más, a conocer gente y a desafiarme”, expresó, destacando cómo este proceso la ayudó a animarse, a socializar y a descubrir nuevas facetas de sí misma.
La exposición repentina, verse en vidrieras o ser reconocida en la calle, lejos de incomodarla, la llena de alegría. “Es bastante lindo. La gente me saluda, me reconoce, me dicen ‘esa es la reina de nuestro barrio’”, contó entre risas, reflejando el cálido recibimiento que tuvo por parte de los vecinos.

La Costa del Atuel vive esta Vendimia de una manera especial: por primera vez presenta una representante, y Milagros lo siente como una enorme responsabilidad y, a la vez, una oportunidad. “A la gente le gustó mucho la idea porque abre otras puertas para el barrio”, afirmó. Con ese primer paso, también inspira a otras jóvenes a animarse: “Capaz ahora más chicas se van a animar, porque yo ya di el primer paso”.
El compañerismo es otro de los valores que destaca de esta experiencia. Sobre el grupo de representantes, señaló: “Tenemos distintas personalidades, pero nos llevamos súper bien, somos muy compañeras y nos ayudamos entre todas. Estoy muy contenta con el grupo que formamos”.
Pensando en dejar una huella en su comunidad, Milagros trabaja en un proyecto social enfocado en lo laboral, surgido a partir del diálogo con los vecinos. La iniciativa busca generar oportunidades para jóvenes que inician carreras y tienen dificultades para insertarse laboralmente, madres solteras que enfrentan desafíos con los horarios, y adultos mayores que necesitan acompañamiento para adaptarse al mundo digital. “Quiero cumplir con las expectativas de mi barrio”, aseguró con compromiso.

Respecto a lo que resta del calendario vendimial, Milagros se muestra más tranquila, viviendo cada día con serenidad y dejando que la gente la conozca. Al mirar hacia atrás y pensar en aquella niña que soñaba con Vendimia, una palabra resume todo: orgullo. “Nunca me hubiera imaginado estar acá”, reconoció.
Antes de despedirse, dejó un mensaje sincero para la comunidad alverense y especialmente para Costa del Atuel: agradeció el acompañamiento, la confianza y la apuesta por algo diferente, e invitó a todos a acompañar a las representantes en los momentos más importantes de la fiesta: la Vía Blanca y la Elección y Coronación.

Con humildad, alegría y un fuerte sentido comunitario, Milagros Gutiérrez avanza en su Camino a Vendimia, llevando el nombre de Costa del Atuel y el esfuerzo de los productores que, día a día, transforman su trabajo en la fiesta que identifica a Mendoza y a toda la región.
