Ya que la Provincia no va a adherir a la ley de tolerancia cero, senadores radicales apuntaron a elevar las sanciones económicas. También proponen destrabar la certificación de los alcoholímetros.

Luego de asegurar que Mendoza no aplicará la ley de alcohol cero al volante, cuyo trámite en el Congreso todavía tiene pendiente un capítulo decisivo en el Senado, el oficialismo presentó un proyecto para endurecer sanciones a infractores reincidentes y habilitar a la Provincia a certificar la calibración de los alcoholímetros, lo que hoy están en manos de la Nación.

La iniciativa fue elaborada por los senadores radicales Mercedes Rus y Martín Kerchner, también jefe del bloque Cambia Mendoza (CM), a partir del debate que reabrió la propuesta de tolerancia cero impulsado por el peronismo, al que se opuso el gobernador Rodolfo Suarez y los empresarios vitivinícolas.

La tolerancia cero, que ya tiene media sanción y recibiría su aprobación definitiva este año en el Congreso, propone reformar la Ley de Tránsito Nacional 24.449 para reducir de 0,5 a 0 gramos la cantidad de alcohol por litro de sangre permitida, sin embargo, no será aplicada por el mandatario provincial.

Para disminuir las cifras de accidentes viales y muertes a causa de conductores ebrios al volante, el radicalismo cree que es mejor recurrir a un endurecimiento de las penas y certificar los alcoholímetros en Mendoza.

La idea de los autores es darle un tratamiento en comisiones que incluya la visita de especialistas, y prevén que se debatirá recién en mayo, durante el periodo de sesiones ordinarias.