Con un fuerte ritmo de venta de entradas y una intensa preparación técnica, el evento avanza hacia una nueva edición que promete superar ampliamente la convocatoria del año pasado y generar un importante movimiento turístico y económico en el departamento.

En diálogo con FM VIÑAS, Billy Álvarez, productor de 300 producciones y manager de Divididos habló sobre la Fiesta del Cerveza del sur mendocino a pocos días de una nueva edición: ‘los equipos de trabajo ya se encuentran abocados al armado del predio y coordinación de todos los aspectos técnicos y logísticos’, agregó.

Actualmente se trabaja en el montaje de los escenarios principales, Andes Origen y Mastai, que requieren varios días de preparación debido a la complejidad de sus estructuras y a la coordinación con los equipos técnicos de los artistas.

En este sentido, se destacó especialmente el crecimiento del recurso humano local y mendocino que participa de la organización: ‘es importante que se entienda que también se pueden desarrollar eventos que tengan proyección a nivel nacional’, remarcó Álvarez, destacando la calidad de equipos y trabajadores de General Alvear y provincia.

MÁS DEL DOBLE DE VENTAS QUE EL AÑO PASADO

Uno de los datos que genera mayor expectativa es el ritmo de venta de entradas: ‘a esta altura del año se vendieron más del doble de entradas que en el mismo período del año pasado, el crecimiento de la demanda también comenzó a impactar en el sector turístico’, manifestó.

La Cámara de Turismo realizó una convocatoria para que particulares que no forman parte del registro oficial de alojamientos puedan ofrecer casas o departamentos durante el fin de semana del festival: ‘esto es lo que pasa mucho con los festivales del interior en materia de alojamiento, gastronomía, empleo temporario y actividad comercial‘, estableció.

La intención es que, con el paso de los años, el evento se convierta en una propuesta instalada dentro del calendario de la ciudad y que su crecimiento genere beneficios para toda la comunidad.

El predio contará este año con cuatro sectores de trabajo o “islas”, cada uno con sus propios equipos técnicos, gastronómicos y de producción.

La expectativa es que el festival no solo convoque visitantes, sino que también permita que quienes lleguen por primera vez quieran regresar: ‘como anfitriones somos muy buenos’, finalizó.