Gisella Lucero, vecina de la zona, expuso las dificultades para transitar por las rutas provinciales 205 y 206. Ambulancias y transportes escolares no logran ingresar con normalidad al paraje.
Lucero expresó su profundo malestar y preocupación por el estado de abandono que sufre el paraje ubicado a 80 kilómetros de General Alvear, en el sur de Mendoza. La principal demanda gira en torno a la intransitabilidad de las rutas provinciales 205 y 206, únicas vías de acceso a la comunidad rural.
“Estamos en la costa del río Diamante. Para llegar hay 40 kilómetros de ruta asfaltada y otros 40 de ripio en muy mal estado. La ruta 205 está tan deteriorada que solo se puede pasar con vehículos de doble tracción. Cuando llueve, no se entra ni se sale. Pero incluso sin lluvias, el terreno es un cerrucho permanente”, relató Lucero.
En el paraje funcionan una escuela albergue bien equipada, un destacamento policial y un centro de salud que recibe la visita de un médico una vez por semana. Sin embargo, la conectividad con el resto del departamento es prácticamente nula por las condiciones del camino. “Tenemos muchos adultos mayores y si hay una urgencia, no puede entrar una ambulancia. Eso nos pone en una situación de mucho riesgo”, aseguró.
Lucero explicó que cada año los vecinos presentan reclamos formales a las autoridades provinciales, pero nunca obtienen respuestas concretas. “Recibimos respuestas, sí, pero quedan ahí. Todos los años es lo mismo, nunca se hace nada. Sabemos que cuando llueve quedamos aislados, pero tampoco cuando está seco se puede transitar. Ya no deberíamos estar pidiendo, tendrían que preverlo”, cuestionó.
La situación también afecta al sistema educativo. Algunos niños del paraje asisten a la escuela Boven y deben viajar en una trafic que muchas veces no puede completar el recorrido. “Las combis no quieren entrar porque el camino está muy feo. Entonces, tenemos que ir nosotros a buscarlos a la ruta con lo que tengamos”, explicó Lucero.
La historia se repite cada año, sin soluciones de fondo. “Para poder llegar a mi casa, a veces tengo que dejar la camioneta a 6 o 7 kilómetros y que me vengan a buscar a caballo. No puede ser que estemos así en pleno 2025”, concluyó.
Los vecinos de Corral de Lorca piden con urgencia que Vialidad Provincial intervenga de manera definitiva para mejorar las condiciones de las rutas 205 y 206, esenciales para la vida cotidiana de esta comunidad rural que, pese al aislamiento, sigue luchando por ser escuchada.
