Aníbal Luna, presidente de la Asociación de Productores del Oasis Sur, destacó el acompañamiento técnico de la Estación Experimental Rama Caída tras el fuerte temporal que afectó a más de 4.000 hectáreas. “No está todo perdido”, aseguró.
Luego del devastador temporal del pasado 6 de enero que arrasó con cientos de fincas frutícolas y vitivinícolas en el Sur de Mendoza, la Asociación de Productores del Oasis Sur (POS) convocó a especialistas del INTA para evaluar el estado de las plantaciones y ofrecer un horizonte de recuperación a los productores afectados.
Aníbal Luna, presidente de la POS, explicó en diálogo con FM VIÑAS que, pese a la profunda desazón inicial, el trabajo conjunto con técnicos de la Estación Experimental Rama Caída permitió identificar zonas y cultivos parcialmente recuperables. “La verdad que fue muy difícil, veníamos todos con una sensación de que no servía nada, que todo estaba perdido. Pero los ingenieros nos devolvieron una cuota de esperanza”, expresó.
En la recorrida participaron la directora del INTA Rama Caída, Cecilia Picca y especialistas en fruticultura, otro en viticultura y poda. “Visitamos fincas severamente afectadas, y si bien muchas plantas están rotas, empezamos a ver que al menos una parte se puede recuperar”, comentó Luna.
Los técnicos comenzaron a podar in situ, dejando muestras y recomendaciones para que los productores comprendan qué partes de las plantas aún pueden salvarse. “En muchos casos, se propuso mantener parte de la planta afectada mientras se va renovando la otra. No es lo ideal, pero es mucho mejor que arrancar todo un cuadro y esperar dos años para volver a producir”, dijo el dirigente.
Capacitación práctica y esperanza
Las capacitaciones no se limitaron a lo teórico: se desarrollaron en terreno, en las mismas fincas, con la participación activa de los podadores y cosechadores. “Fue muy efectivo. Justo estaban cosechando uva, así que los técnicos pudieron hablar directamente con quienes van a hacer el trabajo de poda este invierno. Fue una clase práctica, como en la escuela”, relató Luna.
Este modelo de capacitación continuará en las próximas semanas: “El miércoles empezamos con ocho productores, y en los próximos encuentros vamos sumando más. La idea es visitar finca por finca, empezando por las más afectadas y luego el resto”, explicó. También se integrará a productores de zonas como Jaime Prats, Colonia López y la zona de los Tableros, que también sufrieron graves daños.
Impacto del temporal: más de 4.000 hectáreas afectadas
Según datos preliminares de la POS, de los 104 socios activos, al menos 80 fueron gravemente perjudicados, con un daño estimado del 70%. No obstante, Luna aclaró que hay muchos más productores fuera de la asociación que también resultaron damnificados. “Calculamos que hay entre 4.000 y 4.500 hectáreas afectadas en total. Muchos están en la cooperativa, otros en Fruderpa o son industriales con fincas grandes”, indicó. “Hubo lugares con daño total, del 100%, y otros con afectación parcial. Pero lo importante es que estamos trabajando para salvar lo que se pueda”, enfatizó.
Luna destacó la actitud resiliente de los productores. “El productor, al otro día de la tormenta, ya está pensando cómo hace para seguir. Y con esta ayuda del INTA, volvimos a tener esperanza. Nos explicaron que no todo es recuperable, pero sí hay mucho que se puede salvar si se trabaja bien”, señaló.
Finalmente, valoró el trabajo en conjunto y la experiencia acumulada por los productores del oasis sur. “Llevamos 25 años haciendo frente a situaciones difíciles. Aprendimos a trabajar en la coyuntura, y aunque no es lo ideal, con eso vamos zafando. Con esfuerzo, capacitación y esperanza, vamos a llegar al otro año convencidos de que estaremos mejor”, concluyó.
