El nuevo aprehendido es sospechoso de tener vínculos estrechos con algunos de los imputados en la causa contra el juez federal acusado de liderar una banda que pedía coimas a presos a cambio de beneficios judiciales.

Como se esperaba la causa contra el juez Walter Bento, acusado de ser el líder de una banda que supuestamente pedía coimas a presos para beneficiarlos con libertades o disminución de penas, sumó un detenido en la tarde de este lunes. Se trata del abogado alvearense Luis Francisco Álvarez, conocido como «Chato».

El caso había estado en secreto desde hace dos semanas a pedido del fiscal federal Dante Vega debido a la declaración de un testigo espontáneo. Esta persona se presentó y aportó nuevas pruebas que, según se presume, pueden complicar a personas que hoy no están imputadas en la causa. De hecho, cada vez que el expediente de las coimas estuvo en secreto de sumario la situación terminó con una batería de imputaciones.

Una de las primeras derivaciones de aquella declaración ocurrió ahora con la detención de Álvarez, dispuesta por el juez subrogante Leopoldo Rago Gallo, de San Juan, quien reemplaza a Eduardo Puigdéngolas, hoy de licencia. Una de esa medidas, pedidas por Vega, fue la detención de Álvarez, efectivizada en la Capital Federal.

Todo indica que habrá más medidas no sólo en territorio bonaerense sino también en Mendoza, con una serie de allanamientos. Según la investigación Chato Álvarez, un abogado de más de 40 años, ha mantenido encuentros con algunos de los imputados en una casa de Palmares en la que probablemente se reunían a jugar al póker. En ese barrio vive también Bento.

El nuevo detenido estaba en mira del fiscal desde hace tiempo sobre todo desde que declaró como testigo en la causa por el crimen de Diego Aliaga. Entonces fue imputado por falso testimonio aunque luego zafó y resultó sobreseído. Lo que indican algunos medios, es que el abogado Álvarez habría cumplido el mismo rol que Aliaga y que oficiaba de contacto entre los detenidos y Bento para solicitarles las coimas a cambio de reducciones de condenas o libertades.

Otro detalle que se menciona como importante es que el Chato es esposo de una funcionaria judicial, quien cuando saltó el caso Bento fue trasladada de su cargo.

Fuente: Diario UNO.