Agosto es un mes caracterizado por los fuertes vientos en el territorio y con ellos crecen los peligros por los incendios.

Con el objetivo de llegar a tiempo al inicio temporada de riego, algunos productores deciden limpiar los cupos con el fuego como herramienta principal y si bien intentan mantener un control sobre el fuego, las fuertes ráfagas de viento pueden jugar una mala pasada.

El Director de Defensa Civil, Adolfo Balverde, señaló que “es una gran problemática y muchas personas no toman conciencia pese a la gran insistencia”. Estos focos afectan no solo a los campos sino que también al ecosistema local, personal de bomberos y los mismos vecinos que inician los incendios.

El día martes, en horas de la noche, se registró un incendio en la zona de El Desvío. Balverde señaló que el foco inició cerca las 21:00 y se logró sofocar cerca de las 2:00 de la madrugada del jueves; fueron 5 horas de trabajo de las que participó una dotación de bomberos y vecinos del lugar.

 “Hay días que son muy complicados sobre todo en esta época, por eso cada año salimos a pedir a la gente que no utilicen el fuego como herramienta de limpieza”, expresó Balverde y agregó “también entendemos que muchos vecinos no quieren realizar denuncias para evitar problemas, pero es necesaria la colaboración para poder frenar esta situación”.

FENÓMENO DEL NIÑO

Una de las mayores razones por las que el fuego se expande con facilidad es la gran sequía que azota al territorio desde hace año. Con la llegada del Fenómeno del Niño se esperan importantes lluvias que ayudarán a disminuir las posibilidades de que inicien focos en los campos más alejados.

Según informe que Contingencias Climácicas emitió en el mes de julio, estiman un 87% de posibilidad de que el fenómeno domine el clima local.  La consecuencia inmediata del cambio de estado del Fenómeno del Niño es el incremento de la ocurrencia de precipitaciones. Esta situación se hizo presente en la temporada agrícola 2015-16, en la cual se registró aumento de las lluvias en la región y mayor superficie afectada por granizo.