El clima no da respiro. Las altas temperaturas comenzaron a castigar a toda la provincia de Mendoza. De hecho, para los próximos días se anuncian temperaturas mínimas de 26 grados y máximas que podrían superar los 40 grados.

El meteorólogo Fernando Jara señaló que se podría tratar de un fenómeno bastante extremo ya que el calor no cedería y podría extenderse hasta que comience febrero.

«Según el Servicio Meteorológico Nacional la temperatura máxima promedio de enero en San Rafael es de 31,8 grados y la mínima promedio es de 15,8 grados. No obstante, desde hoy y hasta finalizar prácticamente el mes se esperan temperaturas elevadas que van a superar los promedios. En el sur provincial las temperaturas van a superar los 36 grados. Incluso durante algunas jornadas el termómetro puede tocar los 38 grados. Las mínimas van a superar los 20 grados, estamos en el comienzo de una ola de calor. El Gran Mendoza también será alcanzado por este factor, es posible que tenga aún temperaturas más elevadas», dijo Jara.

«El alerta extremo por temperaturas elevadas se va a extender hasta que termine enero. Hay que evitar de exponerse al sol desde las once hasta las diecisiete horas e hidratarse bien. Deben tener especial cuidado los grupos de riesgos que son los niños y las personas mayores. Hay que prestar atención en los espejos de aguas y canales de riego, porque la gente busca esos espacios para mitigar el calor», recomendó.

Después, indicó cuáles son las condiciones climatológicas generales del verano para la provincia de Mendoza. “Se advierte que para enero, febrero y marzo las temperaturas en San Rafael y el Gran Mendoza serán superiores a lo normal, hasta un 45 % más. Estamos complicados, inmersos en un contexto de calentamiento global. A esto se le suma el fenómeno de El Niño que es una anomalía ecuatorial. El océano Pacífico y la atmosfera se unen a una temperatura muy elevada, ocasionando precipitaciones sobre la cordillera y el llano. Estas condiciones se pueden mantener en nuestras latitudes con más lluvias y tormentas. La inestabilidad continuará durante el verano y siempre con la posibilidad latente de la caída de granizo», advirtió.

«El Niño está instalado desde fines de julio y agosto, afecta principalmente al centro y noreste del país e indirectamente a nuestra región. Por eso, hubo importantes nevadas en la cordillera durante el invierno. Hacía 11 años que no nevaba de esa forma. Esta cuestión hasta el momento nos favoreció para paliar un poco la crisis hídrica que tiene en vilo desde hace años a Mendoza. El Niño no se va a ir, va a continuar afectando a gran parte del país durante varios meses más», agregó el reconocido meteorólogo Fernando Jara al final de la entrevista.