Con esa simple frase, Olga Reyes expresó la enorme emoción que sintió cuando el gas natural llegó por primera vez a su hogar.
Junto a su esposo, Hugo Bonillo, dejó atrás los tubos de gas y los elevados costos de electricidad que durante años utilizaron para cocinar, calefaccionarse y calentar agua.
Hoy, gracias a las nuevas conexiones habilitadas en General Alvear, disfrutan de un servicio que les brinda más comodidad, seguridad y un importante ahorro para la economía familiar.
Su experiencia también es un mensaje para otros vecinos: informarse, iniciar el trámite y avanzar con la conexión vale la pena. Porque, como dice Olga, “tener gas natural no solo mejora una casa, también cambia la calidad de vida de toda la familia”.




