Ayer todas las iglesias del departamento se reunieron para participar del Vía Crucis viviente.

El acto se desarrolló, en la avenida principal de la ciudad, meditando cada una de las estaciones que lo conforman. Todos los fieles acompañaron al Cristo sufriente por la Avenida Alvear Oeste hasta finalizar frente la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.

Más de 50 personas fueron los encargados de representar la pasión y muerte de Jesucristo que cerró las ceremonias del Viernes Santo.

El padre Ramiro Martínez realizó una breve homilía en la que recordó el calvario que atravesó Jesús, para redimir a los hombres y los dolores de su santísima madre, la Virgen María.