En un partido al que no le faltaron condimentos, Pacífico cantó victoria por 3 a 2 ante Andes.

Ganó el que hizo más goles. Esa es la realidad, más allá de que hubieron acciones determinantes como la expulsión de Federico Jofré a los 10 del segundo tiempo, o la superioridad individual de Claudio Ojeda, quien fue por lejos lo mejor que tuvo la tarde.

Luego de un arranque tranquilo, donde los dos se estudiaban y arriesgaban poco, las emociones comenzarían a llegar cerca de la media hora de juego. Un ataque de Andes por el sector izquierdo derivó en que la pelota cayera en los pies de Franco Domínguez, a quien le cometieron falta en el área y el árbitro sancionó la pena máxima. El encargado y dueño absoluto del penal seria Pablo Sánchez, que como de costumbre lo cambió por gol y adelantó al local en el marcador.

Tras verse en desventaja, Buxo adelantó a sus hombres y ahí comenzó a verse un Pacífico un tanto más metido en el juego. El empate llegó a los 37, tras una corrida letal de Federico Vasilchik que no falló en el mano a mano ante Barroso.

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En la etapa final, prácticamente desde las duchas El Croto volvió a gritar. Un minuto y medio se jugaba cuando nuevamente hubo otro penal para los hombres de Rodríguez. “El Sapi” volvió a ejecutar y a facturar para el local.

Una de las acciones determinantes que tuvo la tarde fue sin lugar a dudas la expulsión de Jofré a los 10. El estar en superioridad numérica sirvió para que Pacífico se termine de convencer que se podía, y así lo entendió. Antes de llegar a los 20, otro que desplegó toda su magia fue Carlos Alaniz, que de volea, tras un centro de la derecha estableció el empate en dos.

Lejos de refugiarse y apostar por el empate, con más corazón que fútbol, Andes luchaba pelota como si fuera la última. La entrega de Sánchez en ataque, la marca de Arce en el medio, la buena labor de Toledano hacían creer a la multitud que fue al estadio que el resultado ya estaba puesto.

Sin embargo, el mejor que tuvo la tarde tenía algo guardado. Menos de 5 minutos quedaban cuando Ojeda, le sacó brillo al botín y con un soberbio remate de tiro libre puso cifras definitivas.

Juan Pablo Navío