Así lo demuestra un informe estadístico de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) revela una caída del consumo de cemento de 70.977 toneladas en comparación al año pasado, lo que se traduce en un 11,5%
El estudio indica que durante todo el 2016 se consumieron 546.207 toneladas en la provincia, mientras que en 2015 se utilizaron 617.184 toneladas (-11,5%).
La mayor parte de la retracción se dio en el consumo de cemento a granel, que decreció de 230.806 toneladas consumidas en 2015 a 199.854 toneladas en 2016 (baja de 13,41%).
En el caso de las bolsas de cemento la retracción fue del 10,36%, pasando de 386.378 toneladas consumidas durante los doce meses de 2015 a 346.353 toneladas en todo 2016.
El freno de la obra
Los empresarios de la construcción analizaron lo ocurrido en 2016 y explicaron cómo fue el comportamiento de la actividad durante el año.
Atilio Calzetta, presidente de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza, aseguró que la caída fue pareja entre la obra pública y la obra privada.
Sin embargo, hizo una distinción de lo que pasó en el primer semestre con la obra pública. «Entre enero y junio la obra financiada por el Estado fue prácticamente nula. El gobierno se dedicó a pagar y renegociar deudas que había dejado la administración anterior con las empresas constructoras y no realizó obras. Recién a partir de julio comenzó a normalizarse la actividad», comentó.
Los números respaldan el análisis de Calzetta. Durante el primer semestre del año pasado el consumo de cemento cayó 19,30% en Mendoza, pasando de 298.810 toneladas utilizadas en los primeros seis meses de 2015 a 241.114 toneladas consumidas entre enero y junio de 2016.
En el segundo semestre también se registró caída, pero fue mucho más leve. El informe de la AFCP muestra una retracción del 4,17% en el consumo de cemento por parte de Mendoza para ese período. Fueron 318.374 las toneladas consumidas entre julio y diciembre de 2015 y 305.093 las toneladas usadas en igual período de 2016.
Similar fue la opinión de Mario Yaser, presidente del Círculo de Constructores de Mendoza, quien describió «un 2016 muy malo para la obra privada» y limitado para la obra pública.
«Las inversiones privadas han permanecido frenadas durante todo el año. Sólo se han visto algunas obras de departamentos que se ha hecho con mucha cautela, a la espera por supuesto de mejores condiciones para el mercado», señaló.
«En cuanto a la obra pública, la primera parte del año fue muy mala y recién a partir de agosto comenzó a verse mayor movimiento cuando se retomaron algunas obras frenadas. La situación podría seguir mejorando, porque se ha llamado a nuevas licitaciones», opinó Yaser.
JT
