Lisandro Di Paolo, referente del SENASA, dialogó con FM VIÑAS y recordó a los productores rurales que el próximo 6 de junio culmina la campaña nacional de vacunación contra la fiebre aftosa. A diferencia de años anteriores, este año no se extenderá el plazo.

«La campaña antiaftosa terminaría el 6 de junio, sin posibilidad de prórroga, como ocurría habitualmente por cuestiones climáticas o pedidos de los productores», explicó Di Paolo. Según detalló, SENASA busca reforzar el cumplimiento estricto de los plazos establecidos: “Si bien flexibilizamos por un lado, queremos que las campañas se cumplan en tiempo y forma”.

El funcionario indicó que actualmente se permite movilizar terneros con una sola dosis de la vacuna durante todo el año dentro de la provincia, algo que antes requería una revacunación a los 21 días. Esto responde a que los niveles de anticuerpos en el país son óptimos, lo que ha permitido avanzar en la flexibilización del plan sanitario.

Sin embargo, Di Paolo advirtió que un 30% de los productores aún no ha vacunado y quedan solo 15 días para hacerlo. En caso de no cumplir en término, se aplicará un recargo del 20% en el costo de la vacuna y se labrará un acta de infracción. Esta podría derivar en una multa cuyo monto será definido por el área legal del organismo.

El rol del SENASA y la importación de vacunas

Di Paolo recordó que el SENASA es la autoridad nacional responsable del control de la sanidad animal en todo el país y que, en el marco de esta campaña, supervisa a la Fundación Coprosamen, encargada de ejecutar la vacunación en la provincia: «Ellos tienen la vacuna, la cobran, la trasladan y coordinan con veterinarios y productores», explicó.

También se refirió a la reciente decisión del gobierno nacional de habilitar la importación de vacunas antiaftosa bivalentes. “En Argentina siempre se usó la vacuna trivalente, desarrollada por el INTA, que ha sido muy eficaz. Pero algunos laboratorios están impulsando el uso de bivalentes que, según estudios, tienen resultados equivalentes y son más económicas”, afirmó.

Actualmente, el laboratorio nacional Bagó concentra el 90% del mercado de vacunas antiaftosa, lo que genera un escenario casi monopólico que impacta en los precios: “En comparación con Uruguay y Paraguay, en Argentina la vacuna cuesta hasta tres veces más”, señaló Di Paolo.

La expectativa está puesta en que, con la incorporación de nuevos laboratorios y tipos de vacuna, se reduzca el costo para los productores en futuras campañas.