En Argentina, el 30 de mayo fue el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos. En medio de la crisis sanitaria por el Covid-19 el objetivo es “seguir con la procuración de órganos y tejidos para que los pacientes se trasplanten”.
La Dra. Gabriela Hidalgo, responsable del INCAIMEN (Instituto Coordinador de Ablación e Implante de Mendoza), manifestó en dialogo con F.M. Viñas que ha seguido habiendo operativos tanto en el país como en la provincia. En el caso local, durante la pandemia se hicieron 10 trasplantes, incluido uno de médula, que anteriormente no se hacían en Mendoza. A nivel país el número fue de 220. “Se modificó la logística, el modo de trabajar dentro de los hospitales, pero nosotros no paramos”, señaló.
Comparado con años anteriores, el número de intervenciones se vio reducido porque los hospitales iban adecuándose para convivir con la pandemia, por la reducción del ingreso de pacientes para ser trasplantados y por la disminución de accidentes viales (principal factor de muerte bajo criterios neurológicos y que son donantes).
En la provincia hay 220 personas en lista de espera y 150 esperando una cornea. En este tiempo no se han realizado trasplantes de este último tipo por el riesgo que implica el coronavirus, salvo casos de extrema urgencia.
“Todos los pacientes trasplantados tienen una segunda oportunidad de vida”. Cada vez hay mejores técnicas y medicación para que el cuerpo no rechace los órganos, “Argentina es uno de los mejores países a nivel mundial en cuanto a tecnología, y somos referentes en trasplantes” indicó.
Desde que se puso en vigencia la Ley “Justina” en agosto de 2.018, aumentó el número de trasplantes. A partir de ésta legislación nacional todas las personas mayores de edad son donantes de órganos, salvo que hubieran expresado su voluntad contraria. En el caso de pacientes pediátricos, donde deciden los papás, la mayoría ha elegido positivamente.
Actualmente todos los hospitales de la provincia con terapia intensiva están preparados para hacer ablaciones.
Los pacientes trasplantados como aquellos que están en lista de espera, tienen los medicamentos cubiertos al 100% por las obras sociales, y algunos beneficios en cuanto a pensiones, transporte, IPV, “muchos de los pacientes, no pueden continuar con sus trabajos al estar inmunosuprimidos”, completó.
