El brote de contagios detectado en los últimos días, obligó a las autoridades provinciales a analizar drásticas medidas en el combate contra el coronavirus. Este martes se multiplicaron las reuniones entre funcionarios y especialistas sanitarios para definir los próximos pasos que, de confirmarse, serán «antipáticos», según admiten en Casa de Gobierno.
El gobernador Rodolfo Suarez evalúa por estas horas retroceder a la fase de aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO). Mendoza salió de allí el pasado martes 9 de junio porque, aparentemente, el coronavirus estaba bajo control en la provincia. Pero los contagios en Maipú cambiaron drásticamente en panorama. Tanto que las autoridades ya no son tan contundentes al negar que exista circulación comunitaria del virus en la provincia.
Volver al ASPO significaría, entre otras limitaciones, restringir nuevamente las salidas por la terminación del DNI, prohibir las reuniones de amigos y limitar los encuentros familiares a los fines de semanas y feriados. En cambio, se mantendrían las habilitaciones para actividades económicas y el turismo interno.
