El  Subdelegado de Aguas del Río Atuel en Mendoza Santiago del Río, se refirió a la actual situación hídrica de la cuenca y realizó un balance del sistema de riego, poniendo el foco en un año “muy complicado en lo hidrológico”, aunque con algunos signos de alivio en las últimas semanas.

Santiago Del Río explicó que los ingresos de agua a los embalses estuvieron por debajo de lo pronosticado durante gran parte de la temporada, lo que derivó en niveles muy bajos en pleno verano.

Sin embargo, destacó que las lluvias registradas entre fines de febrero y principios de marzo permitieron mejorar parcialmente el panorama.

‘Estábamos alrededor del 37% antes de la corta y hoy estamos cerca del 43%, es decir, un 7% por encima. Ese ‘pulmón’ nos va a dar una mayor seguridad de cara a la primavera, que es donde se prevé un escenario complicado’, subrayó.

En cuanto al manejo del recurso, Santiago hizo especial hincapié en la importancia de la flexibilidad que se le ha dado a las inspecciones de cauce. Según indicó, este sistema permite adaptar la entrega de agua a las necesidades reales de los cultivos.

‘La flexibilidad es muy buena porque se busca entregar el agua cuando realmente el cultivo lo necesita, no sirve fijar un calendario rígido si después el productor requiere el agua en otro momento’, afirmó.

No obstante, reconoció que aún queda camino por recorrer: ‘hoy seguimos teniendo un sistema bastante rígido en algunos aspectos, uno de los próximos objetivos es mejorar la comunicación y el trabajo técnico dentro de las inspecciones, para que esa flexibilidad llegue también al productor en su finca’.

En ese sentido, destacó el avance de inversiones en sistemas de riego presurizado, los cuales permiten mejorar notablemente la eficiencia tanto en el uso del agua como en la producción.

‘Hay productores que ya están trabajando en función de sus necesidades específicas, por ejemplo, adelantando o retrasando el uso del agua según el tipo de cultivo. Eso es clave para optimizar el recurso’, señaló.

Finalmente, Del Río brindó datos sobre la superficie irrigada en la región: ‘actualmente hay entre 25.000 y 30.000 hectáreas bajo riego en zonas como Alvear, Bowen y Carmensa, dentro de un total que ronda entre 65.000 y 70.000 hectáreas en toda la cuenca del Río Atuel’.