El agua puede crear paz o desencadenar conflictos. La fecha fue instaurada por las Naciones Unidas para rendir homenaje a este recurso y fomentar medidas para hacer frente a la crisis mundial del agua. El lema para este año es «Agua para la paz».
“El agua es importante todos los días, pues sin ella no hay civilización que pueda sobrevivir”, reflexionó el Ingeniero Martín Hidalgo, Subdelegado de Aguas del Río Atuel. Más de 3000 millones de personas en todo el mundo dependen de agua que atraviesa las fronteras nacionales.
Desde hace años, Mendoza atraviesa una fuerte crisis hídrica que afecta de sobremanera a los ciudadanos. A pesar de ello, la temporada 2023/2024 cierra con un muy buen nivel de reserva hídrica. “En los más 100 años de historia del Río Atuel, este año se han dado las condiciones para poder satisfacer las necesidades de quienes dependen de él. Entendemos que hay algunos inconvenientes y que se requiere un mantenimiento constante pero, gracias a la correcta administración hemos logrado mantener las reservas ya que la debemos preservar para la próxima temporada”, explicó Hidalgo.
Las reservas totales del río Atuel (embalses Valle Grande y El Nihuil) están actualmente cerca de un 80 % de su capacidad máxima, se habla de un valor superior en los últimos 15 años. “Cuando trabajamos en una temporada tenemos que tener en cuenta la temporada siguiente para poder regular el recurso, nunca podemos tener asegurada nuestra provisión para lo largo del año”, sostuvo el Ingeniero y agregó que “según las tendencias, se espera que el fenómeno de La Niña se menos húmedo , por lo cual es necesario trabajar con esas hipótesis”.
La crisis hídrica se acentúa en el mundo y nuestra provincia no es la excepción. A pesar de que, posiblemente, se registren algunos años de intensas nevadas, la peor crisis hídrica es consecuencia de la forma en que la sociedad utiliza el recurso. El compromiso va más allá de la provisión del suministro, es necesario implementar numerosas acciones para crear conciencia sobre la importancia del agua potable y promover prácticas de preservación. De esta manera, se contribuye al bienestar presente de todas las comunidades a las que se llega con el suministro y además se sientan las bases para un futuro más pacífico y próspero para todos los sanjuaninos.
