El jugador alvearense habló ante la Justicia en la previa de la audiencia que se desarrolló en la Cámara de Apelaciones de San Rafael.
«Yo no soy ningún asesino, no maté a nadie, solo quiero jugar al fútbol. Y si me dan la libertad no me voy a fugar», les dijo Luciano Cabral a las autoridades judiciales que decidieron no dar lugar a la libertad condicional, confirmando que seguirá preso a la espera del juicio.
Con respecto al hecho sucedido el pasado primero de enero dijo: “»Lo único que recuerdo es que mi papá y mi primo tuvieron una pelea, y yo llegué después de todo lo sucedido. Por haber llegado después, se piensa que yo estuve ahí».
Cabral reconoció que su padre, de nombre José, había tenido problemas con la víctima. No puntualizó sobre el conflicto pero apuntó: «Problemas de los que siempre hay en los barrios bajos».
La pelea comenzó con provocaciones verbales que continuaron con agresiones físicas y terminó con una persona arrojándole un escombro en la cabeza a Villegas, causándole la muerte. «Participaron mi papá con unos primos míos. Desconozco cómo se originó la pelea, pero hay muchas versiones que me involucran mí también», reconoció el jugador.
