Muchas veces criticamos medidas, asignaciones, planes sociales y demás que, al fin y al cabo, se hicieron para ayudar a la gente de menos recursos. Obvio que se presentan excesos, y suelen acceder a esos beneficios personas que, por su condición económica, no los necesita.
Y uno suele argumentar que esas medidas provocan que la población se vuelva vaga, o que las mujeres se embaracen para cobrar un plan, o que ese dinero podría invertirse en cosas más importantes.
Pero todos esos dichos podrían ser completamente injustos y faltos de criterio. En este país, a pesar de todo, el dinero sobra. Sobra y no nos damos cuenta. No nos damos cuenta porque faltan escuelas, faltan hospitales, muchos empleados ganan mucho menos de lo que deberían, hacen falta obras de asfaltado y tantas otras cosas.
Y es que el dinero se va en algo que también criticamos a diario, que criticamos mucho desde la clase baja y media pero que nunca cambia: los sueldos de los funcionarios.
Así como la corrupción no discrimina partidos políticos, tampoco el hecho de que cualquier funcionario quiera ganar más cada día, aún cuando su remuneración es excesiva para el trabajo que realiza y las condiciones en las que lo efectúa.
Hace días nomás, los Diputados y Senadores recibieron un aumento del 70%, cuando se sabe que ya ganaban demasiado.
Sin ir mas lejos, en General Alvear un concejal cobra más de $45.000 por mes. Queda un poco agresivo decir que no lo merecen, pero por otro lado, han dedicado el último mes de trabajo en definir sus propios salarios y no en cumplir con las tareas por las cuales ocupan ese cargo.
Si se pusieran una mano en el corazón, quizás aceptaran que un salario de $20.000 seguiría siendo numeroso pero más justo. Si en todo el país se decidiera pagarles esa cantidad, ¿cuántas cosas se podrían hacer con ese excedente de dinero? Obras, aumento de sueldo para empleados públicos y jubilados, mejoras en los planes sociales, entre otras cosas.
Porque, volviendo a ese tema, el plan que se le da a un joven de bajos recursos para poder estudiar es una miseria. Ronda los $1400 pesos por mes, cuando se sabe que el valor de cualquier alquiler, aún compartido, es mayor. Y ese estudiante también necesita dinero para comer, sacar fotocopias, comprar ropa y demás.
Los docentes, por otro lado, tienen un sueldo base de $3500 en la provincia y trataron de conseguir un aumento digno. Hoy, luego del decreto, el aumento que tendrán será del 17%.
Estamos en un país donde se le paga más a los presos que a un jubilado que cobra la mínima.
Entonces, ¿se gasta o se gastó mucho dinero en planes sociales? A mi parecer, todo lo contrario. Se pudo y se debió haber gastado mucho más.
Hoy en día estamos mal, o nos hacen creer que estamos mal, ya que la gran mayor parte del dinero del estado va a parar en manos de quienes no merecen tanta riqueza. Y el que más trabaja, recibe las migajas que sobran.
JT
