La situación en los embalses del Sur es preocupante por la falta de agua en los diques y el poco caudal que ingresa a los ríos.
Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación, en dialogo con el periodismo, planteó que todos los embalses de Mendoza presentan un panorama poco alentador.
“El nivel de acumulación de agua en los embalses más importantes de la provincia está por debajo del 50% de su capacidad total y bajará aún más durante las próximas semanas”, explicó el especialista de Irrigación, quien reconoció que “los embalses están mucho más bajos que en años anteriores y van a seguir bajando en noviembre”.
La nieve es escasa y las temperaturas no son suficientemente altas para que escurra lo poco que queda en alta montaña.
Villodas remarcó que “se espera que en la segunda quincena de noviembre o principios de diciembre comience a circular algo más de agua en los cauces y se equilibre un poco la situación”.
Sobre este punto, explicó que “han caído nevadas tardías y se espera que empiece a bajar más cantidad de agua para equilibrar lo que ingresa y lo que se eroga”, aunque remarcó que es muy probable que “los diques terminen con menos agua que la que tenían cuando arrancó la temporada”.
Actualmente sólo los diques Potrerillos y Agua del Toro-Reyunos están por encima de la mitad de su capacidad (53% y 66%, respectivamente), el resto presenta una situación por debajo del 50%. La situación más compleja se da en las cuencas de los ríos Tunuyán y Atuel.
PREOCUPACIÓN A FUTURO
De cara a los próximos años y dada la prolongación de la sequía en territorio mendocino, Villodas marcó su preocupación. “Si la temporada próxima la arrancamos de esta misma forma, vamos a estar ante un panorama grave”.
El funcionario aseguró que este verano podría haber algunas restricciones en los espejos de agua para el uso recreativo y anunció que se realizarán reuniones con la gente vinculada al turismo para avanzar sobre la temática.
Fuente: Diario San Rafael.
A.C.
