El área Metropolitana de Mendoza tiene mayor proporción de pobres que el promedio del país: 33,5% de sus habitantes no cubre sus necesidades básicas, versus el 30,3% a nivel nacional.
El dato -divulgado ayer por el Indec- parece demasiado frío, tan lejos de la realidad de cada individuo que debe día a día sortear carencias. Sólo en el Gran Mendoza son 313.284 las personas expulsadas al segmento más bajo de los niveles socioeconómicos.
Los números del Indec del segundo semestre de 2016 confirman lo que ya había demostrado el anterior índice (primer semestre) aunque dividido por regiones: en él, Cuyo presentaba un escenario peor al de la media nacional (aunque hay que reconocer que ahora San Luis queda bastante mejor parada). El documento presentado ayer abordó la incidencia de la pobreza y la indigencia en 31 aglomerados urbanos a partir de la Encuesta Permanente de Hogares.
Bajo la línea de pobreza está el 24,6% de los hogares del Gran Mendoza. Pese a que respecto de la media nacional son más los pobres, la cifra local de indigencia (3,7%) es inferior a ésta. De todas formas, no se trata de una cifra menor: 34.805 personas, es decir el 2,9% de los hogares. A nivel nacional, este índice ascendió a 6,1% de indigentes y 4,5% de los hogares.
El organismo había dejado de relevar los datos de pobreza en 2013, por lo que no es posible realizar comparaciones interanuales oficiales para conocer la progresión. El regreso de los registros estadísticos reveló un silencioso universo de carencias.
