La tendencia fue registrada por la Obra Social de Empleados Públicos pero también se observa un crecimiento de esta práctica quirúrgica en el resto de los efectores públicos y privados de la provincia. El total de intervenciones sigue siendo inferior al de ligadura de trompas.
Se triplicó la cantidad de vasectomías anuales realizadas por la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP). En 2017 se contabilizaron 105 procedimientos y el año pasado ese número ascendió a 349. La cifra marca una tendencia que se repite en el resto de los efectores de salud de Mendoza.
En los hospitales públicos de la provincia se practican anualmente 150 vasectomías. La cantidad refleja un incremento del 87,5% respecto de las cifras observadas años anteriores cuando se hacían 80 intervenciones por año.
Es decir, casi se duplicaron los pedidos y ejecución de esta práctica en el ámbito público. Desde el sector privado no existen cifras reunidas. Consultadas sobre este aspecto, varias clínicas con servicio de urología confesaron tener más consultas e intervenciones pero no pudieron dar presiones.
En contraste con las ligaduras de trompas, la vasectomía sigue siendo un método de planificación familiar poco usual. En comparación se efectúan 13 ligaduras por cada vasectomía en los sanatorios y hospitales públicos. Se estima que alrededor de 2.000 mujeres eligen esta práctica cada año.
En el caso específico de OSEP no se registra tanta distancia y diferencia entre el número total de vasectomías y ligadura de trompas. Según los datos suministrados por Sonia Molina, la Jefa del Programa de Salud Sexual y Reproductiva, en 2018 se hicieron 819 ligaduras.
“Si comparamos los datos obtenidos en 2018 tenemos que se hicieron 460 ligaduras, por encima del total de vasectomías. Notamos un incremento aproximado de 100 ligaduras más cada año. Así por ejemplo en 2017 se realizaron 724 ligaduras”, precisó Molina.
“Lo que llama la atención es el crecimiento exponencial de vasectomías. Desde la obra social lo asociamos a las campañas de promoción que hicimos. Solo en octubre se practicaron 51 intervenciones. Hay un efecto dominó entre los hombres del mismo entorno”, detalló la médica.
Acción provincial
Roxana Cabrera, titular del Programa de Salud Sexual y Reproductiva de Mendoza, dijo que desde el Gobierno hace años que trabajan en la inclusión del varón y las mujeres transexuales. “Buscamos que puedan acceder a las vasectomías e ir a los consultorios para asesorarse y recibir consejería”, indicó.
La funcionaria recordó que la intervención es gratuita en todos los hospitales públicos y es Ley desde 2006, por lo tanto, todos los efectores de salud públicos o privados, deben garantizar la práctica. “Estamos asesorando para que sepan de qué métodos disponen”, dijo.
Cabrera describió que hay muchos mitos alrededor de la vasectomía y que son necesarios desterrarlos para acercarla a la población. “Muchas veces al varón le cuesta concurrir y consultar a un médico, tiene miedo y dudas y se deja llevar por los mitos y entonces no accede”, detalló.
Respecto a la técnica explicó que se puede revertir pero no se logran buenos resultados aún. Por eso, el varón al momento de decidir tiene que pensarlo muy bien ya que volver a reparar los conductos deferentes tiene sus riesgos y cierta irreversibilidad.
“Hemos tenido un ligero aumento de las mujeres transexuales que concurren a los servicios a consultar por la práctica. Nosotros desde el 2016 en adelante tratamos de brindar más espacios. Teníamos una base de 80 vasectomías y ahora alrededor de 120 a 150 anuales”, precisó.
Desde el Gobierno instan a enseñar que la planificación familiar es una tarea de la pareja no solamente de la mujer. “Cuando la mujer va a parir se lleva una consejería, no solo de los métodos que puede usar ella, también de su compañero”, dijo Cabrera.
La cantidad de ligaduras de trompa se mantiene entre 1.800 a 2.000 anuales desde 2015 en adelante. Y los médicos explican que la diferencia con la cantidad de vasectomías tiene que ver con que la mujer concurre más a los centros de salud y a la atención médica.
“El hombre no se arrima al sistema de salud en general salvo que tenga una dolencia. La práctica de vasectomía es ambulatoria y la ligadura necesita de un día de internación. Si bien son cirugías que no son riesgosas, la ligadura es más laboriosa”, agregó.
La norma
La ley 26.130 de Anticoncepción Quirúrgica garantiza el acceso a la ligadura tubaria y a la vasectomía como un derecho de todas las personas. Antes estas prácticas sólo estaban autorizadas en casos especiales y se realizaban ante una indicación médica.
A partir de 2006 se reconoce la anticoncepción quirúrgica como un método anticonceptivo entre los disponibles para elegir y debe ser incluido en las consejerías de salud sexual y salud reproductiva. Al ser una ley nacional no requiere adhesión de las provincias y es obligatorio garantizar el acceso.
La anticoncepción quirúrgica también forma parte del Programa Médico Obligatorio (PMO) con cobertura total, es decir que se debe cubrir el 100% de la práctica. Los servicios de salud que no cuenten con los medios técnicos deben cumplirla haciendo la derivación oportuna.
No hay edad para realizarla. La ley dice que siendo mayor de edad cada uno puede tomar la decisión sobre su cuerpo. Por lo tanto, pueden acceder todas las personas mayores de 18 años con hijos y sin hijos. La palabra final la tiene cada individuo.
Los interesados pueden consultar y comunicarse al 0800-222-3444, la Línea de Salud Sexual.
¿Qué es y en qué consiste?
La vasectomía, es una cirugía sencilla y no invasiva que sirve para esterilizar a los hombres. Los conductores que transportan el esperma se cortan o bloquean por lo que no pueden salir del cuerpo y provocar un embarazo.
El procedimiento es muy rápido, dura aproximadamente unos 30 minutos. Está comprobado que tiene una altísima efectividad. Como el objetivo es que sea permanente usualmente no se puede revertir. Esta práctica quirúrgica es ambulatoria y no inhibe el deseo sexual ni la función eréctil.



