Cañitas voladoras, petardos, morteros, volcanes y tortas son para muchos un condimento infaltable para las celebraciones de fin de año.
Sin embargo, hay otros que, pensando en los animales, personas mayores y chicos con autismo, hacen campañas para que estos elementos dejen de utilizarse.
Con autoría de la diputada provincial radical Beatriz Varela, el proyecto prevé que únicamente el Estado pueda utilizar pirotecnia en eventos o celebraciones de interés general, como la Fiesta de la Vendimia donde los fuegos artificiales son ya una tradición.
“Con esta ley se prohíbe el 100% de la pirotecnia por parte de privados”, aseguró el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, quien aclaró que se incluye en la restricción a la pirotecnia fría, ya que se considera que todavía no está plenamente desarrollada en nuestro país.
“Es probable que de acá a un tiempo tengamos en el país alguna pirotecnia factible de uso masivo, pero por ahora se decidió prohibir”, explicó el funcionario, aclarando que quedan excluidos las señales de seguridad, bengalas y otros artefactos utilizados para náutica, búsqueda y rescate de personas, entre otros.
De esta forma, para disfrutar de espectáculos pirotécnicos habrá que hacerlo en eventos en los que el Gobierno será el encargado de manipularlos.
“Estamos convencidos que pueden haber espectáculos de fuegos artificiales controlados por el estado, como se hace en Valparaíso, en Sidney y en otras ciudades europeas”, remarcó Mingorance. A partir de esta disposición, dejarán de ser el Renar y el Repar los organismos encargados del control de la pirotecnia y pasará a ser la división de Explosivos del Ministerio de Seguridad.
Para complementar este proyecto, desde Ambiente -junto con la diputada Varela- se reunieron con protectoras de animales y asociaciones de personas con autismo.
“También hemos consultado con especialistas en adultos mayores para saber cuál es el daño que les provocan a estas personas los estruendos”, contó Varela , detallando que quienes tienen Alzheimer o demencia senil sufren mucho el impacto de los petardos. “Igual que las personas que tienen hipertensión o problemas del corazón”, añadió.
Por esta razón, concluyó que la pirotecnia perjudica a más gente que la que beneficia. “Tenemos que ser solidarios y ponernos en la piel del otro. Hay que buscar otras formas de festejar para que otros no sufran”, expuso la diputada.
El proyecto de ley prevé multas para quienes no cumplan lo establecido. “Irán de $ 10.000 a $ 500.000. Si hay reincidencia se puede duplicar y hasta triplicar”, detalló Mingorance.
Además, en el artículo 8 se aclara que los padres o tutores de los menores de 18 años serán responsables si facilitan o no impiden el uso de pirotecnia. “Ellos serán sancionados, pero si además hay otro tipo de accidente personal o patrimonial, ya empiezan a aplicarse otras normas”, precisó el funcionario.
La idea es que el proyecto esté aprobado lo antes posible para poder comunicarlo y darle promoción antes de las fiestas de fin de año. “En agosto tendría que estar publicada la ley para que todo el mundo quede avisado, sobre todo los comerciantes”, adelantó Varela.
