Se trata de $235 millones que fueron distribuidos en los más de 1.350 edificios educativos.

La delegada de la Dirección General de Escuelas, Magalí Oneschuk, señaló que “este fondo será utilizado para realizar reparaciones menores en los equipos de calefacción de las instituciones”. El monto que llegó a cada escuela es proporcional a la cantidad de alumnos, las dimensiones del edificio y la cantidad de artefactos de gas con los que cuentan.

“Con este dinero, las escuelas podrán contratar a un gasista matriculado para realizar todas las reparaciones necesaria”, señaló Oneschuk y sumó “también se van a comprar alrededor de 1.100 calefactores que serán distribuidos en las escuelas de la provincia, según las incidencias de las instituciones”.