A fines de septiembre la fiscalía le pondrá punto final a la investigación por el brutal asesinato a golpes de Joan Villegas (27) y la causa se elevaría a juicio.

Para la fiscalía ya no hay más pruebas que recolectar. La última fue la pericia en el calzado secuestrado en la casa de José Cabral el día del asesinato. La zapatilla tenía manchas de sangre y un estudio de ADN reveló que correspondía a la víctima y también al futbolista Luciano Cabral.
Hasta el momento el más complicado en la causa era el padre del jugador de Argentinos Juniors. Entre las pruebas en su contra, un testigo lo apuntó en una rueda de reconocimiento. Pero con la pericia de ADN, a Luciano Cabral también lo colocan en el sitio del crimen. Algo que él siempre negó.
A partir de ahora sólo queda cumplir con pasos procesales administrativos que demandarían unos 30 días, para después cerrar la causa y solicitar que se realice el debate oral y público.
Fuentes judiciales aseguraron que «no hay forma de rebatir la pericia, el ADN lo pone en el lugar del hecho a Luciano Cabral. Eso fue lo último que faltaba, ahora va a juicio».
El homicidio se perpetró alrededor de las ocho y media de la mañana del 1 de enero detrás del barrio El Inmigrantes en Alvear. Viejas diferencias habían llevado a los Cabral a pelearse con Villegas.
El ataque fue brutal, a Villegas le propinaron una paliza y la estocada final se la dieron con un trozo de hormigón que dejaron caer sobre su cabeza.
Por la muerte de Joan están encarcelados en la Cárcel de San Rafael el jugador de fútbol Luciano Cabral, José Cabral, el padre (42), y su primo Axel Olguín (18). También está acusado un joven de 17 años que fue enviado al ex Cose en Mendoza.
Fuente: Uno San Rafael