Edgardo Lera, delegado de los trabajadores de la viña y frutales, confirmó que «pedirán un 45% de ajuste salarial.»

El porcentaje es bastante superior a lo que les ofrece hoy el Estado y otros sectores de la economía nacional.

Para Lera no es descabellado el pedido si se tiene en cuenta que un trabajador de 10 hectáreas gana un promedio de $5.000 por mes, cuando la canasta familiar supera los $13.000.

La fecha para negociar será a partir del 20 de marzo, según señaló el secretario gremial y estimó que «los empresarios van a comprender la situación de nuestros afiliados que son los que menos ganan».

Además dijo que «estamos en una época muy complicada, con poca producción y salarios por el piso por eso vamos a intentar un ajuste que pueda equilibrar las ganancias de nuestros asalariados».

Reconoció que hacen falta cosechadores en todo Mendoza y, según su visión, «es debido a los bajos salarios y al temor a perder los beneficios de las asignaciones». En ese sentido, recordó que «por trabajar en la cosecha no los van a perder».

En el sur hay 200 afiliados al gremio con ingresos registrados, mencionó el gremialista y dijo que » esperemos tener un buen diálogo con los empresarios para conseguir el ajuste que necesitamos».

Fuente: Diario Uno San Rafael

JT