El calor agobiante que estamos viviendo en estas semanas afecta mucho a las personas y también produce daños considerables en los cultivos como:

Falta de cuaje en las flores,  las plantas se protegen abortando sus flores. Por ejemplo, tomate y chauchas, pasando los 33 grados desprenden sus flores, perdiendo en consecuencia producción.

En las hojas, las altas temperaturas y las radiaciones solares producen quemaduras y la progresiva muerte de la ramita

Las altas temperaturas predisponen a la planta a una excesiva transpiración para regular su temperatura metabólica. Esto puede generar efectos negativos sobre las plantas, debido a que dejan de crecer. Además, la falta de agua le puede generar un estrés hídrico.

Una de las recomendaciones es utilizar abonos orgánicos, coberturas vegetales que impidan la evaporación del agua del suelo y semienterrar residuos orgánicos.