Un hecho de inseguridad repudiable por donde se lo mire ocurrió el último fin de semana en el departamento.
Es que el joven que se encarga de ayudar con el traslado de los changuitos y el cuidado del estacionamiento en el supermercado Vea fue brutalmente atacado y asaltado.
El joven posee una discapacidad y trabaja hace largo tiempo en el supermercado. Cuando se disponía a regresar a su casa en la madrugada del sábado se encontró con una pareja que se ofreció para acompañarlo.
En el camino lo que parecía un buen gesto se transformó en un hecho deleznable, el hombre comenzó a atacarlo con golpes dirigidos a su rostro que le causaron hematomas en sus ojos y la fractura de nariz.
Como si fuera poco se llevaron todas sus pertenencias, su remera, chomba y pulover.
