Un hombre de 59 años identificado como Carlos Moyano, que se dedicaba al transporte de mercadería y personas, fue asesinado a puñaladas el miércoles por la noche en el vecino departamento, en el marco de un hecho que ayer mismo parece haber quedado esclarecido.
De acuerdo a lo que se informó oficialmente, en horas de la madrugada de ayer un llamado al 911 alertó que un hombre se encontraba malherido en la vera de la ruta 40 Norte a la altura de la estancia El Chacay.
Arribado personal sanitario y policial al sitio pudo constatar el deceso de Moyano y que su cuerpo presentaba nueve heridas compatibles con la utilización de un arma blanca.
A partir de entonces, y siguiendo órdenes de la fiscal Andrea Lorente, efectivos policiales malargüinos y de San Rafael se abocaron a la investigación del violento suceso. Así, pudieron obtener el testimonio de un hombre que asistió a Moyano cuando éste aún estaba con vida y que les contó que la víctima le alcanzó a decir que dos hombres lo habían apuñalado y que habían huido en la camioneta de su propiedad, una Volkswagen Amarok gris.
Con ese dato fundamental, los policías montaron un amplio operativo de búsqueda que rápidamente logró dar con el vehículo, el cual había sido abandonado en la misma ruta a la altura del ingreso a la Laguna Blanca. Según estiman los investigadores, los presuntos homicidas viajaron hacia el norte hasta cercanías de la barrera de Gendarmería Nacional que se encuentra en el pueblo de El Sosneado, dieron la vuelta ante el temor de ser descubiertos y, kilómetros después, abandonaron la Amarok para posteriormente huir a pie.
Personal de la división Criminalística realizó diversas pericias en el rodado, mientras que el cuerpo de Moyano fue derivado a la Morgue Judicial a fin de practicársele la necropsia de rigor.
LOS APREHENDIDOS
Ayer, tras una mañana cargada de operativos en búsqueda de los responsables, personal de la Unidad Investigativa del vecino departamento procedió a la detención de un menor de 14 años que habría participado del hecho aunque, por su edad, fue rápidamente puesto en libertad. Pasado el mediodía, en tanto, efectivos policiales detuvieron a dos hombres que serían los atacantes de Moyano. Los aprehendidos, de apellido Enriz y Acosta, de 23 y 26 años y cuñados entre sí, fueron hallados caminando en ruta 184 y calle Los Tamarindos, del paraje La Junta, relativamente cerca de donde había sido encontrada la camioneta de la víctima. Casi al unísono, una mujer de 26 años era detenida en la ciudad de Malargüe por su presunta participación en el hecho de sangre.
Los tres aprehendidos mayores fueron trasladados a la Comisaría 24° del vecino departamento y quedaron a disposición de la Justicia. Las primeras informaciones referían una posible imputación del delito de «homicidio críminis causa» (matar para esconder otro delito) para ellos, por lo que eventualmente podrían arriesgar una pena de prisión perpetua.
