El Gobierno, Fiscalía de Estado e Irrigación tejieron la estrategia, que se guarda en secreto para no alertar a la vecina provincia.

El miércoles 14, a las 10, Mendoza se juega una instancia  decisiva en su conflicto con La Pampa por la distribución del agua del río Atuel. La cita es con la Corte Suprema de la Nación, en una audiencia de conciliación que seguramente no contendrá argumentos convergentes que permitan un arreglo entre ambas provincias.

Se arriesga mucho el próximo miércoles, incluyendo una eventual indemnización a La Pampa por supuesto daño ambiental. Entonces ni mendocinos ni pampeanos quieren develar los argumentos que se desplegarán en los 40 minutos que tiene cada una de las provincias para exponer ante la Corte.

El miércoles se verán las caras las dos partes, a partir de las 10, empezarán a pasar los representantes de cada una de las partes. La Corte ha determinado que cada delegación no puede exceder las 15 personas.

Allí estarán los gobernadores de ambas provincias, los fiscales de Estado Fernando Simón y José Vanini; los constitucionalistas Alberto Bianchi por nuestra provincia y Andrés Gil Domínguez por La Pampa. Entre todos ellos se consumirán los 40 minutos de cada provincia.

 

 

 

 

A.M