Los jubilados de nuestro departamento además de los problemas propios de su edad que deben enfrentar, se suma la burocracia e incompetencias de un sistema que no los protege. En nuestro departamento hay alrededor de 18.000.
A la hora de cobrar sus haberes jubilatorios, tienen dos opciones hacerlo por cajero automático, o por caja. En el primero de los casos muchos no conocen o se les dificulta el uso. Al optar por el cobro personal deben esperar largas horas, con filas interminables, a la intemperie, sin servicio de baños y sin poder reclamar.
Pero esto no debe suceder ya que, por ley 24.240, el tiempo de espera para la atención no debe superar los 30 minutos. La legislación indica “Se considera trato indigno al consumidor y usuario, de acuerdo con lo establecido por la Ley nacional 24.240, a la espera mayor a treinta minutos en una fila que exponga a contingencias climáticas y sin sanitarios de libre acceso”, en General Alvear por ejemplo,en el Banco de la Nación Argentina de Av. Alvear Oeste e Independencia no hay sanitarios.
Si usted, quiere reclamar este tipo de irregularidades, obligatoriamente las entidades deben contar con un libro de quejas, donde pueda dejar sentado el reclamo, en algunas de ellas tampoco se encuentra.
Desde hace ya bastante tiempo, además, son constantes las quejas por el mal funcionamiento del Pami local. Entre los principales reclamos denuncian el faltante de un médico auditor, personal administrativo y jefe de la Agencia PAMI.
La situación se ha tornado muy difícil debido a que todas las autorizaciones que debería hacer el médico auditor se envían a la Ciudad de Mendoza, tardando entre 20 y 30 días. En el caso de remedios oncológicos, internaciones en domicilio y todos los estudios complejos, muchas veces los afiliados por cuestiones de salud no pueden esperar ese tiempo y optan por realizarlos de manera particular, con el alto costo monetario que esto conlleva.
A.C.
