La audiencia comenzó con el alegato de la defensa de Luciano Cabral, representada por los abogados Tíndaro Fernández y Gustavo Nedic. Fernández apuntó a los testimonios valorados por el juez de instrucción que a su entender tienen muchas falencias. Habló de que «hay muchos rumores y no son testigos directos».
En otra parte del alegato criticó que el juez haya valorado como indicio unas ampollas que Cabral tenía en sus manos que vinculó a su posible participación en la pelea y la utilización de un palo, lo que el abogado reprochó ya que dijo que su defendido estaba haciendo tareas de albañilería en una casa que había adquirido.
Tíndaro Fernández criticó duramente la falta de notificaciones a la defensa en algunos procesos de la instrucción. Luego Nedic también criticó la falta de certeza de los testimonios valorados y dijo que el juez «tiene resabios del sistema inquisitivo» y que por solo ha privado de la libertad a Cabral. «La fama le ha jugado en contra», soltó Nedic en un tramo de su alegato en el cual se opuso a la valoración de la prueba que hizo el magistrado en la instrucción para determinar que había riesgo procesal. Presumo que tiene plata, presumo que se va escapar y listo, a la olla», dijo en referencia al juez y a la situación del futbolista.
Finalmente pidió el sobreseimiento de Cabral o en su defecto la falta de mérito para que pueda esperar el juicio en libertad.
Luego comenzó su alegato la fiscal Ivana Verdún, quien rechazó los puntos referidos a la falta de notificación a la defensa y dijo, respecto al móvil del hecho, que este se encontraba acreditado en base a una pelea previa, en junio, de ambas familias aunque éstas difirieran en el motivo de la misma
La Cámara, en su fallo, consideró que, con la libertad del jugador de fútbol, “hay riesgo procesal, como fugarse o entorpecer la investigación de la Justicia”.
Con esos argumentos echó por tierra el reclamo de la defensa de Cabral, en su intento de que el jugador fuera sobreseído (o sea desvinculado del hecho investigado) o en su defecto el recupero de la libertad a la espera del juicio. Y también la garantía de someterse a proceso, ofrecida por el Club Argentino Juniors.
Más adelante los magistrados consideraron que las pruebas que hay en su contra son «contundentes», por lo que rechazaron el pedido de la defensa.
