El Senado de Mendoza aprobó este martes la denominada Ley Hojarasca, que establece la eliminación de una serie de normas obsoletas o que están en desuso en la provincia. La iniciativa impulsada por el oficialismo se centró en más de un centenar de leyes actualmente vigentes y se propuso derogar 66 de ellas y modificar otras.

El miembro informante del oficialismo, fue el senador Walther Marcolini, quien resaltó que la propuesta apunta a “derogar aquellas leyes que están obsoletas o en desuso y de esta manera contribuir a la desburocratización del Estado y a la modernización”.

“En el trabajo se ha tomado el periodo de 1896 a 1950 como una primera etapa. Busca una simplificación de la normativa, y mayor eficiencia institucional”, indicó y detalló que la gran mayoría del centenar de leyes analizadas serán derogadas, mientras que también se dejarán sin efecto artículos específicos de otras normas.

La revisión de normativas históricas permitió identificar diversas leyes que han sido reemplazadas por otras más recientes o que ya no tienen utilidad. Por ejemplo, existía una ley de planes de urbanización, sustituida por la Ley 8051 de Ordenamiento Territorial. Otras normas de fiscalización de semillas, cuya función hoy cumple el ISCAMEN.

También se encontraba una ley de subsidio a artistas para el “embellecimiento público”, sin aplicación actual, o antiguas normativas sobre el presupuesto anual, reemplazadas por la Ley de Administración Financiera.

Existían leyes que establecían normas laborales diferenciadas por rubro, superadas por la legislación laboral vigente e incluso un impuesto al consumo del vino, que resultaba incompatible con el IVA y contrario a la tradición mendocina.

El nombre de Ley Hojarasca fue adquirido por el proyecto de similares características que impulsó a nivel nacional el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Aplicó esa denominación haciendo referencia a al conjunto de hojas y materiales vegetales muertos, procedentes de árboles y plantas, que han caído al nivel del suelo y forman sobre él una cubierta, llamada hojarasca.