A 41 años de haber sido coronada Reina Nacional de la Vendimia 1977, Graciela Cristina Ortega, “La Reina”, pasó a la inmortalidad en la jornada de ayer.
A primera hora de la mañana desde la Comuna informaron del fallecimiento y se unieron en un profundo pesar a todos los familiares de la Reina Nacional de la Vendimia del ’77. En las redes sociales, los posteos de congoja se han hecho notar. Desde los diferentes sectores del gobierno municipal, funcionarios, ex reinas y amigos han colgado en Facebook, Instagram y Twitter su mensaje para con los seres queridos de Graciela Ortega.
La considerada por todos los alvearenses como Su Majestad desde y para siempre, brindará en tiempos de Vendimia con su pueblo desde la memoria póstuma de todos los hijos de este suelo.
UN POCO DE HISTORIA: VENDIMIA NACIONAL 1977
El encargado de abrir los actos centrales golpeando la reja en la Bendición de los frutos, el 4 de marzo, fue el Brigadier (RE) Jorge Sixto Fernández, a cargo del gobierno provincial desde el 13 de abril del ´76. Había reemplazado al interventor impuesto por la Junta Militar el 24 de marzo, el coronel Tamer Yapur. La Bendición de los Frutos se realizó sobre un inusual escenario, la terraza del edificio central de la Plaza Independencia.
El 5 de marzo se vió la «Vendimia del tiempo creador» que fue dirigida por Hernán Cremaschi y Juan Carlos Rossi, a partir del libreto de María Elvira Maure de Segovia, Manuel Eduardo Vega y Walter Anibal Ravanelli. La «del tiempo creador» no varió mucho en su contenido en relación a fiestas anteriores: las menciones bíblicas, las historias nacionales y local, todo mechado con números musicales de otras naciones y de folclore argentino.
Cristina Ortega, que tenía 18 años por entonces, representó a General Alvear y logró alzarse con el cetro tras obtener 131 votos, siendo hasta hoy la representante que más sufragios alcanzó en la elección nacional. En segundo lugar, con 100 sufragios, quedó Miriam Noli, de San Rafael.
LA REINA
Tenía una activa participación en la Vendimia y era común verla cada año en el escenario coronando a las soberanas.
Siempre destacó las diferencias más notables con las soberanas de hoy y su amor por la fiesta máxima de los mendocinos.
Con un equilibrio entre el orgullo de haber llevado esa alegría a su pueblo y la modestia de una mujer que creció en una finca, Cristina -como la llamaban quienes mejor la conocían- reconocía que hasta los alvearenses la seguían viendo como “la Reina”.
No obstante, aseguró años atrás que nunca pensó en participar como candidata en la Vendimia, pero como para su papá era agricultor, quiso “darle el gusto” a modo de “homenaje en vida”.
Tenía 60 años y últimamente se desempeñó como docente en el Colegio de Capacitación Laboral Carlos Obligado y en la Misión de Cultura Rural de San Pedro del Atuel.
F.B.


