En el exterior la miel está pagándose casi a la mitad de lo que costaba el año pasado; las inclemencias climáticas fueron desfavorables durante los últimos meses y hay zonas que no tendrán nada de producción para cosechar; el mercado interno aún no está bien fortalecido, y no existen créditos o líneas de financiamiento para el sector.
En algunas zonas, como en Lavalle, la producción ha caído casi el 100% por las malas condiciones climáticas.
Hay menos miel para cosechar, se paga menos en el exterior y los costos de producción se elevaron. Los productores se reunieron con el Gobierno para acceder a beneficios.
Esos son algunos de los factores que han llevado a que la apicultura en Mendoza esté atravesando una marcada crisis que llevó a los productores apícolas a pedir que los incluyan dentro de la emergencia agropecuaria provincial, para no tener que abandonar la actividad.
Hoy los acopiadores, que son los que exportan, pasaron de pagarles a los productores 3 dólares el kilo de miel a granel, a tener que abonarles 1,5 dólares, aproximadamente.
Este escollo para que la actividad sea redituable, a la vez, se ve acentuado por el aumento de los costos asociados a la producción.
Según el Consejo que nuclea a la mayoría de los apicultores mendocinos, que son alrededor de 500, en el 2014 con la venta de un kilo de miel pagaban 3 litros de gasoil y ahora sólo costean uno.
JT
