Los faltantes de leche que comenzaron a detectarse en los supermercados a mediados de marzo se mantienen. Muchos compradores expresan sus quejas sobre todo por la falta de productos de precios más económicos y segundas marcas.
Algunos comerciantes de nuestro departamento hacen hincapié en que “no se consiguen segundas marcas y las que se encuentran han aumentado mucho sus precios”.
¿A QUÉ SE DEBE EL FALTANTE DE ESTE IMPORTANTE PRODUCTO DE LA CANASTA BÁSICA ALIMENTARIA?
Para conocer el porqué, F.M. Viñas se contactó con Andrés Pinatti, productor lechero de la zona norte de Santa Fe quién sostuvo que “el principal problema es la falta de infraestructura”. A esto se suma, al igual que en las economías regionales locales, la inexistencia de políticas agrarias de estado con reglas de juego que cambian constantemente.
“El productor está desfinanciado y en los últimos años las inclemencias climáticas han pegado duro”, explicó, sumado a la “dolarización” de todos los insumos necesarios para producir.
Respecto a la brecha entre lo que recibe el productor y el precio que se consigue en góndola, “es inadmisible” indicó. Mientras que en Paraguay el litro de materia prima se paga alrededor de los $18 (pesos argentinos), en los supermercados se vende alrededor de los $42, en nuestro país se paga en promedio $10 contra los entre $40 y $60 que se consigue en góndola.
Por otro lado, ante el aumento de las exportaciones de entre un 30 y 40% en 2018, el año pasado las industrias liquidaron sus stocks, lo que impidió reponer mercadería en el mercado interno que hoy está faltando para hacer frente a la demanda.
Pero, además, a esta complicada situación se agrega la conducta de algunas empresas con estrategias de competencia desleal, como el retiro de segundas marcas del mercado local y la presión a pequeñas Pymes.


