Lo que antes eran casos aislados, ahora son todos los meses. Hubo 45 denuncias en un año. En todas las denuncias radicadas en los últimos 12 meses las víctimas son menores de edad.

Una preocupación está creciendo en las autoridades. Los casos de abusos sexuales que antes eran más esporádicos, actualmente ya no es así.

La estadística que lleva adelante el Poder Judicial permite demostrar que lo que antes podía considerarse un hecho aislado, lamentablemente ahora se repite cada mes.

En el último año llegaron al Juzgado de Instrucción alvearense cuatro denuncias mensuales, en promedio, y lo grave es que las víctimas son menores de edad.

Esta situación ha calado hondo en las autoridades judiciales que, entre las medidas que tomaron, comenzaron a trabajar en el armado de un protocolo unificado de atención a las víctimas que involucra a distintos instituciones como la salud, policial, el ámbito educativo, entre otros.

En el Juzgado de Instrucción elaboraron un pequeño marco estadístico con las denuncias que ingresaron entre julio de 2014 y el 31 de julio de este año. En ese lapso suman 45 las denuncias de abuso sexual que se están investigando y en todos los casos las víctimas son menores de edad. Hay infantes entre cuatro y cinco años y sobre todo adolescentes.

El común denominador entre las denuncias, y que también es altamente preocupante, es que los apuntados como abusadores se encuentran en el círculo familiar de la víctima (padres, padrastros, parientes directos) o son personas muy cercanas a la familia.

El juez de instrucción Néstor Murcia reconoció que una parte de las denuncias que reciben terminan en la nada porque pudieron determinar que la denuncia no era cierta o están aquellos casos en que el abuso sexual no se pudo probar. Sin embargo el magistrado aseguró que tras una ardua investigación “más del 50% de las denuncias se elevan a juicio porque hay pruebas suficientes”.

Hay tres tipos de abuso sexual, el considerado simple cuando el perpetrador toca o manosea las partes íntimas de la víctima, el abuso sexual con acceso carnal y el tercer tipo que es gravemente ultrajante cuando el abusador emplea elementos extraños.

Cada caso puede estar agravado por el vínculo, porque el abusador es familiar o es la persona encargada de la educación o la guarda, si es un ministro de culto o un policía, cuando se producen graves daños físicos, se utilizan armas o el perpetrador es portador de una enfermedad de transmisión sexual.

FUENTE: UNOSanRafael