Es sabido que la crisis hídrica se ha instalado en la provincia de Mendoza y el sur provincial no es ajeno a esta situación, es por eso que hoy en día hay una cota en el Nihuil del 35%, lo que hace que dentro de poco se entre en el mínimo equivalente al 22%.
En cuanto a embalses, los más complicados son los de la cuenca del Atuel (Nihuil y Valle Grande), que apenas tienen el 32% de su capacidad, con solo 112 hectómetros cúbicos y por debajo de los 159 de promedio histórico.
Gustavo Villegas, Consejero del Río Atuel, comentó: “Si bajamos del 35% debemos suspender las derogaciones para la seguridad de la presa. Valle Grande está en la misma situación, son dos diques que están en cadena y vamos acumulando agua en uno para hacer el riego. Tiene que haber lluvias muy fuertes en diferentes sectores de la cuenca para retener agua para permitir que se embalse más para que el porcentaje de agua que ingresa sea igual al que erogamos”.
En lo que respecta a la cuenca del río Diamante, el caudal medio diario llega apenas a un 30% del promedio histórico. No muy diferente es la situación del resto de los oasis. En el río Mendoza ingresa un 47% del caudal medio histórico y en el Tunuyán un 40%.
“Al no haber rentabilidad es imposible que haya una inversión, las inversiones son muy altas y las tasas de recupero son imposibles. Habría que cambiar el sistema productivo, que es muy caro, pero bajo el sistema tradicional con una inversión en tecnología es posible. Hay que hacer algunas mejoras: mejoras en la nivelación, recortamiento de los surcos y limpieza. La central hidroeléctrica necesita menos del 22m3 de erogación”, explicó Villegas.
