El sol, el mar y la arena invitan a relajarse y a pasar unos días con la mente en blanco. No en vano, se trabajó todo el año para llegar a las tan esperadas vacaciones.
Sin embargo, esta despreocupación no debe ser tal a la hora de alimentarse, ya que es necesario mantener ciertos hábitos saludables para evitar regresar a casa con los famosos “kilitos” de más.
En este sentido expertas en nutrición recomiendan llevar alimentos variados, mantener el orden de las comidas y complementar la estadía con caminatas o cualquier otro tipo de actividad física.
Durante el período estival las profesionales suelen recibir consultas relacionadas con esta temática. “Los kilos de más en vacaciones les generan mayor preocupación a aquellos que se cuidan todo el año y no quieren desaprovechar el esfuerzo que han realizado”, comenzó a explicar la nutricionista Verónica Moyano.
Lo que ella les sugiere es que se pongan un objetivo claro que puedan cumplir: “La idea es que se relajen y que no pretendan seguir adelgazando pero sí mantenerse, lo que requiere una serie de cuidados”, comentó la experta quien detalló que hay un margen de entre uno y dos kilos que uno puede aumentar que se consideran “aceptables”.
Por su parte, su colega María Belén Estrella relató que “la temporada alta de la nutrición” en su caso se da entre noviembre y diciembre cuando acuden a ella los que quieren adelgazar para llegar al verano. “También están los que vienen en febrero y marzo para bajar lo que subieron en las vacaciones”, contó.
Preparar la heladerita
Churros, bolas de fraile, pastelitos, hamburguesas y papas fritas son algunas de las tentaciones que suelen aparecer durante los días de playa, las cuales aconsejan evitar.
“Hay que tratar de no pedir de comidas chatarra y si se puede llevar una heladerita con sandwiches”, señaló Moyano quien recomendó prepararlos en pan de salvado y semillas, con pollo, pavita, atún y peceto.
“Tratar de remplazar el fiambre en lo posible y colocarles mayonesa light o queso untable”, indicó. Mejor todavía si van acompañados por verduras como lechuga, tomate, zanahoria rallada, entre otras. “Es una preparación que no lleva mucho tiempo y aporta beneficios”, remarcó la nutricionista. En la conservadora además se pueden incluir jugos, agua o gaseosas light, además de frutas enteras o cortadas estilo macedonia.
Para eliminar el picoteo de comidas altas en grasas la experta también aconsejó llevar snack saludables como pororó, barritas de cereal, frutas secas, entre otros.
“En la heladera pueden llevar también bastoncitos de queso cortados que dan saciedad y tienen proteínas, además de verduras como zanahorias o pepinos en tiras”, añadió.
Por su parte, Estrella hizo hincapié en la necesidad de estar bien hidratado. “Lo ideal es tomar dos litros de agua diarios que para contabilizarlos son 8 vasos”, aseguró.
Además sugirió aprovechar las verduras y frutas de estación. “Lo mejor es optar por comidas frescas para las cuales no hay que prender el horno y evitar los fritos”, precisó.
Orden y ejercicio
Otro aspecto fundamental para evitar los “kilitos” es respetar los horarios de las comidas y así eludir los atracones. “Lo ideal es comer cada 3 horas: desayuno, colación, almuerzo, media tarde y la cena no muy tarde”, explicó Estrella quien indicó que esta última debe ser liviana.
Moyano coincidió al aconsejar mantener el orden de las comidas “También es fundamental estar atentos el hambre real y no tanto al emocional que es lo que nos hace comer de más por alguna tentación o por estar aburrido”, subrayó la nutricionista.
Además ambas profesionales destacaron la importancia de complementar la dieta sana con actividad física por lo que recomendaron una buena caminata por la playa que tenga una duración mínima de 30 minutos.
“Hay que tomarlo como esparcimiento, ya que además es una forma de relajarse y pasar el tiempo”, añadió Moyano.
No llegar con hambre
Hace unos días, aprovechando la llegada del receso de verano, la médica nutricionista y esteticista Andrea Miranda, directora de la Sociedad Argentina de Estética y Nutrición Integral (Saeni), elaboró un listado de 10 sugerencias para mantener hábitos saludables durante la estancia en la playa.
Entre ellos incluyó la recomendación de nunca llegar a la playa con el estómago vacío. “El riesgo de sufrir mareos o bajones de presión se acrecienta, considerando también que nos estamos exponiendo a elevadas temperaturas”, expuso la doctora en un comunicado.
Por otra parte aconsejó comer despacio. “Saborear y disfrutar cada bocado. ¡Estamos de vacaciones!, disponemos de tiempo más que suficiente para sentarnos y relajarnos a la hora de comer”, remarcó.
Ella también hizo hincapié en reducir el consumo de bebidas con alcohol ya que aceleran la pérdida de agua y finalmente terminamos eliminando más líquido del que hemos consumido, tal como precisó.
