La estrategia del gobernador, Alfredo Cornejo, de abrir el juego paritario antes de 2017 resultó efectiva. Es que la única propuesta “integral” que hizo, en este caso a los no profesionales de la Salud, fue aceptada.

Por eso, el 5 de enero próximo los trabajadores de este sector recibirán el anunciado bono de fin de año (de $ 2 mil y de $ 1.000, según el caso).

Y desde febrero, la primera parte (10%) de un incremento salarial del 17%, cuya segunda porción percibirán desde julio. Además de otros ítems previamente discutidos.

La aceptación surgió del plebiscito que convocó la conducción de ATE, habitualmente uno de los gremios más combativos, que en esta oportunidad aceptó “bajar a las bases” la propuesta.

De un padrón cercano a 10 mil empleados, votaron 2.684: 1.506 a favor de la oferta, 1.169 en contra y hubo 6 votos anulados y 3 en blanco.

El acuerdo pactado:

Bono de fin de año. Será de $ 2.000 para los que ganan menos de $ 20 mil al mes y de $ 1.000 para quienes perciben entre $ 20 mil y $ 30 mil. Se pagará también a contratados y prestadores.

Incremento en dos partes. Será en total del 17%, 10% desde febrero y 7% más desde julio.

Reapertura de paritaria. Será en el tercer trimestre, según el proceso inflacionario.

Adicional psicofísico. Subirá del 70% al 73%.